Saúl García en DIARIO DE CANARIAS reporta sobre este, uno más, caso del despotismo marroquí

Luis Portillo Pasqual del Riquelme selecciona estas informaciones sobre una nueva agresión al derecho internacional perpetrada por el gobierno déspota de Marruecos. El régimen feudal marroquí ha expulsado a un grupo parlamentario de un estado que se le supone amigo. Y a esta nueva bellaquería de rabat, se une otra abyecta sumisión del gobierno de un estado que se dice soberano y progresista, pero que acepta servilmente las cachetadas que le propina el estado ilegalmente ocupante del territorio saharaui.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme señala esta información servida por EFe y difundida por EL CONFIDENCIAL y LA VANGUARDIA, que confirma la obsesión del régimen ocupante ilegal del territorio saharaui por ocultar su acción déspota. Marruecos no tolera testigos de sus atrocidades.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme sigue citando las evidencias de la actitud despótica de las fuerzas ilegales de ocupación marroquíes, con la complicidad de las llamadas democracias occidentales

Luis Portillo Pasqual del Riquelme señala en CONTRAMUTIS esta repetida información aportada por Alfonso Lafarga en CONTRAMUTIS. Digo repetida, porque no cesan las noticias que certifican la brutal actitud de las autoridades ilegales de ocupación marroquí en el Sáhara Occidental. Y hay que repetir también, porque no cesa, el recuerdo de la complicidad del estado español con esta negación de libertades.

Luis Portillo Pascual del Riquelme señala este informe que publica EL PAÍS, firmado por su corresponsal en Marruecos, Francisco Peregil. Llama la atención el hecho de que Marruecos no es un país que pueda llamarse pobre. Lo que ocurre es que la oligarquía encabezada por su rapiñoso rey, se queda con toda la riqueza. Ello, unido a la asfixiante opresión política encamina a sus jóvenes (ellas y ellos) a tomar la triste senda de la migración.