Neoliberalismo: la raíz ideológica de todos nuestros problemas George Monbiot en EL DiARIO (2016)
Tita Apolo @tita_apolo recomienda esta artículo de George Monbiot, de 2016, aparecido en THE GUARDIAN y EL DIARIO y referenciado en La casa de mi tía entonces, y, otra vez, en noviembre pasado. Por aquellas fechas, como ahora, el neoliberalismo sigue siendo el culpable. Decía yo, Chema Tante que "el neoliberalismo, en mi opinión, no es más que el fascismo de toda la vida, que se ha quitado la careta militar y nacionalista excluyente con la que se disfrazaba y se presenta ahora, como lo que es realmente: una ideología de dominación del planeta por parte de las personas ricas. Y ahora, en 2020, con la invasión del Covid-19 se confirma que esa ideología fascista de dominación, con sus prácticas ecocidas y de desmantelamiento de las estructuras públicas, ha exacerbado el riesgo de desaparición de toda la Humanidad. Porque hay que repetirlo a todas horas, todos los días: lo que nos pasa, con la pandemia, con el desastre climático, con la lacerante desigualdad fiscal, es culpa del neoliberalismo. Y quienes predican retornar de nuevo a las prácticas neoliberales, son reos de lesa humanidad.







Extraordinario y consistente artículo de George Monbiot en SIN PERMISO, traducido por José Manuel Sío Docampo del origuinal aparecido en THE GUARDIAN. Es necesario y urgente insistir en los ttremendos perjuicios que causa el fascismo del siglo XXI, el neoliberalismo, esa falacia pseudoteórica con la que el capitalismo de toda la vida pretende justificar su actuación de siempre: favorecer los privilegios de quien tiene dinero. La riqueza, como valor supremo, ante el que todo lo demás pierde su derecho a existir. George Monbiot se refiere aquí a las consecuencias emocionales de esta perra teoría, que inocula en la mente el virus de que la vida debe estar asociada a los bienes materiales.individuales. Se trata de nuevo, de la vieja teoría fascista de la ley del más fuerte. El más fuerte, económicamente. Esto, como dice Monbiot, no solamente perjudica a la gente pobre, en sus derechos, sino que deteriora la mente de quienes consiguen sus pírricas victorias, porque la lucha competitiva conduce, a poco que se mantenga un mínimo de sentido humano, a la soledad. Un mal terrible, para la mente.
George Akerlof se ha hecho un prestigio de economista sensato con sus teorías sobre "los cacharros". Sus estudios sobre como la ausencia de veracidad en las relaciones comerciales distorsionan la libre competencia. Es el mercado asimétrico, en el que, como el vendedor tiende a exagerar la calidad del producto, en tanto que el comprador solamente dispone de esa información, al final se impone quien mejor comunica, no quien ofrece el mejor producto. En esta entrevista que le hace la directora de EL HUFFINGTON POST, Montserrat Domínguez defiende la tesis más lógica y viable: La que ha demostrado, en la teoría y en la práctica, que puede hacer mejorar la economía y las condiciones de vida de la gente, reduciendo la desigualdad: Gasto social e inversión pública rentable, financiado con impuestos a las rentas altas, grandes empresas y fortunas. Como puede verse por algún comentario cerril, a las claras tesis de Akerlof solamente le falta un matiz: se trata de subir los impuestos a la gente rica, no lo que hace el neoliberalismo ppero, que se los sube a los pobres y al consumo, mientras favorece a quienes tienen de verdad el dinero. Y no está de más recordar que esto que dice Akerlof, que va a misa, es lo que propone la izquierda de verdad: Podemos, IU, Equo, Alternativa Socialista...