Hay que estar frontalmente en contra de todo recorte presupuestario en la Universidad, incluso hay que demandar sin reservar que se aumenten los recursos que se destinan a la educación. Se trata del futuro de la sociedad. Pero eso no quita que haya que denunciar, donde la haya, la mala gestión. Porque el dinero público que demandamos para la educación deben estar bien administrados. Por eso creo que este artículo de los profesores Dopazo y Navarro en EL PAÍS debe mover también a la reflexión.