
Yo, Chema Tante, soy el que grito que al genuflexo ("afuchado", como bien dice Francisco Javier González) Clavijo y sus comisarios empresariales, Ortega y Baltar, hay que reconocerles que no se ocultan para perpetrar sus ruindades neoliberales. La noticia que nos aporta Iván Suárez en EL DIARIO CANARIAS AHORA es, cuando menos, cabreante. Pero esta insalla político empresarial de CC, Corrupción Canaria, hace las cosas por la cara. Con la legalización del saqueo. Y a ver quién les dice que no. Me he permitido traer acá la décima inspirada que el académico del pueblo Yeray Rodríguez colgara ahí más allá en su muro en FACEBOOK, que es cosita asiá... "pues los impuestos canarios, están para dar servicio. No para dar beneficio. A unos pocos empresarios". Porque Yeray tiene razón "Nos hemos vuelto locos". Como baifas.
Antonio Aguado señala en EL DIARIO el artículo de Suzanne Moore, en traducción de Crsitina Armunia, sobre los resultados de la pimera vuelta electoral francesa. Unos comentarios que sin duda ayudan al análisis, pero con los que yo, Chema Tante, no estoy de acuierdo completamente. Porque Moore demuestra que justitica lo malo con lo pésimo. Que apoya que, para oponerse al fascismo retrógrado de Le Pen se ac epte el fascismo actualizado, el neoliberalismo de Macron. A mi, me parece penoso.
Contundente artículo de Ernesto Ruiz Ureta, que seÑala en NUEVA TRIBUNA. La cuestión es la esperpéntica martingala que se ha montado la banca con la peregrina teoria de que su existencia es vital, esencial, para la vida financiera y que, por tanto, hay que mantenerlos, a todo trance. De esta manera, la banca puede hacer lo que le dé la gana con el dinero, sabiendo que siempre, siempre, se enjugarán sus pufos financieros con cargo al erario. Pero la verdad es otra. La verdad es que si los grandes bancos caen, la sociedad puede arbitrar muchas alternativas. La gran banca solamente es necesaria para mantener el esquema abusador de bancarización artificial de la vida cotidiana.

Una asociación de Abogados Cristianos denuncia al Carnaval, de Las Palmas de Gran Canaria, por atacar la fe católica.

Manifiesto gritado ante el Congreso en la manifestación popular de este 28 de enero
Compañeras y compañeros, ¡Gracias por estar aquí!

Impresionante, por su hechura y por su fondo, artículo de Jesús Giráldez en su LA PEJIGUERA, que hay que leer, por mucho que nos amargue los turrones. A quienes seguro que no se los amarga es a gentuallo como el genuflexo Clavijo o el velillo Mario Cabrera, a quienes "le sobran los amperios" para aguantar que les restrieguen por los besos tamañas verdades.