La información que traía EL PAÍS este lunes 24 se tropieza con una declaración rajoyniana, asunto del follón catalán. Dice Rajoy que el problema es que no hay ingresos. Claro. Y no los habrá, mientras se empeñen en buscarlos en los bolsillos vacíos de los pobres, mientas los ricos se parten de la risa.
Con su rigor habitual, Samuel García Arencibia aborda otro tema de alta sensibilidad social en su UTÓPICO TERMINANDO EL PRÓLOGO
Román Rodríguez reclama la continuidad de la prestación y exige al Partido Popular que no condene a más exclusión social y marginalidad a los parados de larga duración

Todavía resuenan los gritos que denunciaban que las plantillas laborales del turismo canario estaban sobrecargadas, y que el turismo no contrataba. (¿Se acuerdan? lo decía Gloría Gutierrez). Y salieron voces airadas en contra de ello, negando la evidencia. Me gustaría ahora escuchar a esos empresarios, con las cifras objetivas delante: 3.400 empleos menos en el sector.
Se les ha dicho, a Paulino y su pandilla, que la estrategia del turismo masivo a precios bajos ni generaba rentabilidad ni mucho menos creaba empleo. Todo lo contraio, que operar con precios rozando los costes, alienta la explotación laboral. Pero Paulino sigue empecinado en sus boberías de las tasas y el low cost. Y ahí tiene las consecuencias. A las primeras de cambio, en cuanto los empresarios ven un nubarrón, tiran de reforma laboral y se cargan personal.

El portavoz de Nueva Canarias en el Parlamento, Román Rodríguez, solicitó la comparecencia del consejero de Economía del Gobierno autonómico en la comisión parlamentaria de Presupuestos, Economía y Hacienda con el objetivo de conocer cuál es la previsión de ingresos derivados de la persecución del fraude fiscal que llevará a cabo el Ejecutivo mediante el Plan de Control Tributario y el programa Gestión Tributaria.