
Román Rodríguez critica la ausencia de medidas de Canarias en este foro que reúne al Gobierno estatal, comunidades autónomas, empresarios y sindicatos

Me uno a este lúcido homenaje que les hace a Las Kellys Padylla desde LA OPINIÓN (En LA PROVINCIA no he conseguido abrirlo). Las Kellys no solamente esytán luchando por sus derechos. Su brega se extiende, porque es la resistencia a que los beneficios del turismo solamente lleguen a las empresas y a los políticos que las sirven:

Tras las últimas declaraciones de ciertas patronales,nos vemos obligadas a declarar lo siguiente:

En KAOS EN LA RED, Hermán Pinedo Sánchez se une a quienes gritamos la tremenda injusticia laboral que sufren "las que limpian", Las Kellys, las agotadas y esforzadas camareras de piso. Por cierto que este grupo de trabajadoras es un pilar básico de toda la estructura sobre la que descansa la operación turística, pero es el resulta más cruelmente explotado. Y se da la atroz circunstancia de que ellas, Las Kellys, siendo las peor tratadas, no son por eo excepción en el marco de unas relaciones laborales que se distinguen por sus condiciones abusivas. Las Kellys son las peor pagadas y a las que se obliga a largas jornadas laborales; pero ello no significa que el resto de trabajadoras y de trabajadores en la hostelería y restauración turística reciban un trato justo. Hay que insistir en que el concepto de turismo masivo que se aplica en el estado español y en Canarias, solamente sirve para beneficiar a las empresazas y a la horda política que les sirve, a costa de explotar a quienes emplean y no ofrecer ningún beneficio a las sociedades cuyos recursos naturales malvenden.

La presidenta de la asociación Las Kellys de Lanzarote, Myriam Barros, denunció la agresión sufrida por un vigilante de seguridad del hotel Mirador de Lobos, en Corralejo, en el transcurso de una concentración del personal del citado establecimiento.


Saludamos las luchas de las personas trabajadoras que en pleno Agosto continúan. Todas estas movilizaciones y huelgas obreras tienen un denominador común y es la lucha contra la desregulación laboral y las contrarreformas neoliberales IMPUESTAS POR LA Troika.