
Diego Lorca, Diego Pierdominici en ALAI, abordan lo que yo, Chema Tante, considero un tema gravísimo, desde hace años, que se ha recrudecido, con el advenimiento de la era de la informática. Con la revolución industrial, la llegada de las máquinas, que aliviaban el trabajo físico humano ya se planteó la gran pregunta ¿Quién se beneficiaría? ¿Quién aprovecharía el tiempo libre resultante? La lógica y la justicia indicaban que eso debería permitir la reducción de la jornada de trabajo, y que las clases trabajadoras disfrutarían de tiempo libre, que dedicar al ocio, a la formación, al estudio, al arte. Pero el capitalismo tenía y aplicó otros planes. Las máquinas sustituyeron a trabajadores y trabajadoras y las empresas se embolsaron el beneficio. Esta injusticia se ha elevado a la enésima potencia, con la tecnología informática. De eso escriben Lorca y Pierdominici en este artículo que recomienda Francisco Morote, de Attac Canarias, Y contra esto tiene que luchar la gente y deben oponerse los sindicatos. Los adelantos tecnológicos no son propiedad de las oligarquías, sino de la Humanidad.


En el 80 aniversario del brutal crimen, el asesinato franquista de García Lorca, que recordamos este 18 de agosto, María Serrano ofrece este reportaje histórico en PÚBLICO, que se basa en la investigación “las 13 últimas horas en la vida de García Lorca” de Miguel Caballero. Lo recomienda Antonio Aguado

Aunque la Justicia del Estadio de derecha Español no lo asuma, sigue cubriéndose de vergüenza ante el mundio
En este artículo que destaca en PÚBLICO Antonio Aguado, Emilio Silva saca muchas de las punts que se le pueden sacar a uno más de los asesinatos franquistas. Pero un asesinato que encierra, con un simbolismo dramático todas las vilezas de la felonía cuyo 80 aniversario estamos a punto de recordar. En este interesante texto, vemos el cinismo, típicamente fascista, del sanguinario dictador, escurriéndose de su responsabilidad de un crimen que él sabía muy bien que se perpetró por su gete. Pero también vemos la saña contra la cultura y contra los derechos sexuales. Y, sobre todo, vemos el desprecio por la vida humana que esta gente brutal tanto dice defender. La publicación del artículo coincide con la celebración en Madrid de la marcha del orgullo Gay.