Repita en voz alta, majestad: "Dic-ta-du-ra" - por Sato Díaz
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, destaca este artículo
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, destaca este artículo

Mucha razón tiene, desde el titular irónico Alberto Soler Montagud en este artículo en NUEVA TRIBUNA que señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Yo, Chema Tante, grito mi exasperación ante la manera en que Juan Carlos Borbón se ha reído y se sigue riendo y todo indica que se seguirá riendo de todas la s personas que habitamos en este reino, todas las personas que Juan Carlos y Felipe consideran, con razón sus súbditas. Es que los dos, padre e hijo, nos heredaron del saqueador Franco. Que también se está carcajeando.

Antón Losada aplica su jocundo estilo a comentar el mensaje de Felipe Borbón en esta Navidad del 18. Se trata de otra voz que le dice al funcionario nato que, por mucho que parezca que se esfuerza, sigue alejado astronómicamente de la realidad de este conjunto de pueblos unidos con más o menos gusto en el estado español.
Me entero por la prensa de su visita a Canarias para inaugurar el curso escolar en el Centro Público de Infantil y Primaria San Matías, en el bello municipio de La Laguna. Sin duda, un reconocimiento más que merecido por el impecable trabajo y trayectoria de dicho centro, al igual que ocurre con otros muchos del archipiélago.
Valiente respuesta que le da el teniente expulsado del Ejercito por decir la verdad, Luis Gonzalo Segura, en PÚBLICO. Lo señala Antonio Aguado. Una más de las muchas reacciones que ha tenido la intervención de una persona, irresponsable, constitucionalmente, que ostenta el cargo no electo de Jefe del Estado y que se ha prestado al juego de hablar con las palabras de un partido y de una ideología. Yo, Chema Tante, difiero un punto de Luis Gonzalo Segura, Felipe Borbón no merece vacaciones, sino el paro.
El 2 de junio de 2014 se produjo en el borbonato la abdicación de Juan Carlos I como rey, que no es lo mismo que una dimisión, pues se pretende que la jefatura del Estado español pase, dedocráticamente, a su hijo Felipe, haciendo realidad la frase de la novela Il Gattopardo, que narra la vida de Don Fabrizio Corbera, príncipe de Salina: “si queremos que todo siga como está es necesario que todo cambie”.
Pilar Urbano ha levantado una polvajera de mucho cuidado. Ha hurgado en una herida sin cerrar y ha conseguido hacer sangrar de nuevo la memoria de un país. Ha vuelto a poner sobre el tapete la eterna duda sobre el papel del Rey el 23-F y su relación con el general Armada y si ha habido un ocultamiento premeditado de lo que sucedió realmente con la intentona fracasada del golpe de Estado de 1981....
Guste o no guste -que a mí no me gusta, por supuesto- Juan Carlos de Borbón ocupa el cargo de Jefe del Estado "a título de rey," como quiso Franco. Y, en una democracia parlamentaria no presidencialista, el Jefe del Estado, sea cual sea su título tiene el deber, repito, el deber, de no inmiscurise en los asuntos poíticos. No es la primera vez que este funcionario público -que no otra cosa es, aunque sea por herencia de un dictador- llamado Juan Carlos de Borbón cede a la tentación de sentirse heredero de quien lo puso allá arriba y de meterse donde no debe. Claro, el problema es que este funcionario público no está sujeto a disciplina ninguna, proque es constitucionalmente un irresponsable.