
Juan Torres, en este brillante artículo que señala Francisco Morote, de Attac Canarias, en PÚBLICO y YOUTUBE, desarrolla con finura y cortesía el exabrupto que viene muy a cuento, y que yo, Chema tante, con la crudeza de la desesperación que me caracteriza, traduzco: se lo dijimos. Porque explica muy bien Torres que este desastre de la covid-19, que no se sino una parte del desastre mucho mayor del deterioro ambiental, no es en absoluto una catástrofe inesperada ni irremediable. Muchas voces científicas advertían del riesgo de una infección planetaria. Muchas voces del pensamiento, o simplemente, del sentido común, gritábamos que la Naturaleza estaba lanzando mensajes de advertencia. Y ahora, que la Humanidad está estremecida por una tragedia planetaria que, recordemos, porque alguien lo olvida, no ha desaparecido ni desaparecerá hasta que se disponga y se administre una vacuna, ahora, en la tribulación, observamos que los gobiernos se disponen a repetir los mismos errores. Y, como yo escribo desde Canarias, les bramo otra vez a quienes gobiernan en las islas, que esto que nos está pasando ha ocurrido en buena parte, por el deterioro ambiental y que empezar de nuevo con el turismo masivo, seguirá con el atropello al Planeta. Se lo dijeron desde la Comunidad Científica, se lo dijeron desde la Inteligencia, se lo dijimos, desde el sentido común. Y ahora, se lo volvemos a decir: es su responsabilidad. Y desertar de su responsabilidad en esta materia, rayará en el genocidido. sí de fuerte lo digo

Hay que fijarse que Eric Zuesse da plenamente en el corazón del problema. El mundo postcoronavirus será peor, porque las oligarquías van a hacer que lo sea. Y podrán hacer que lo sea, porque las personas ricas tienen a los gobiernos agarrados por el bolsillo. En el articulo que publica en en STRATEGIC CULTURE y THE GLOBAL RESEARCH, Zuesse se apoya especialmente en la experiencia USA, pero lo que dice es proyectable al nivel planetario. En todas partes pasa lo mismo. Las grandes fortunas, las grandes empresas obligarán a los gobiernos a protegerles y a evitar que las medidas que se adopten para ayudar a las personas no castiguen a la economía, tal como la ve el neoliberalismo. De manera que si queremos que el mundo, una vez contenida la invasión vírica sea como queremos, lo tenemos fácil: todo se reduce al voto. Una vez más

Esta es otra -no sé si la peor, porque hay tantas y tan graves- lacras que tiene esta Canarias desafortunada, presa del neoliberalismo más descabellado. Esto es todo un laboratorio experimental en vivo que demuestra que las teorías friedmanianas son una patraña infernal. En Canarias, muchas empresas, con la ZEC; y todas, con la RIC, no soportan carga tributaria o la soportan ridícula. Hay que decir que muchas de esas empresas que tienen su sedes fiscales en las islas desarrollan el grueso de sus operaciones allende los mares. No hay recaudación tributaria y el rendimiento económico se queda por allá. En todo caso, véase, en este experimento diabólico, que a pesar de que estas empresas -así como muchos y muchas profesionales- ven aliviadas prácticamente en su totalidad sus responsabilidades impositivas, el empleo y los salarios en Canarias están entre los más bajos de Europa, los precios, los más altos y las tasas de pobreza, sinhogarismo y desamparo a la dependencia, en niveles abrumadores. Federico Aguilera Klink señala esta aberración, que puede documentarse, por si el genuflexo Clavijo y el socialista Ángel Víctor Torres no se habían enterado, con una tonga de referencias en medios: tres de Francisco G. Jorrín en EL CONFIDENCIAL; CANARIAS EN RED en DIARIO DE AVISOS, BEST LOGISTICS CANARIAS y un sublime post de MENCEY MACRO. Así que eso que dicen los y las neoliberales de que si las empresas no pagan impuestos, la gente nada en la abundancia, es una maldita mentira. Y, por si alguien no lo sabe, yo, Chema Tante, recordaré que en el estado español hay un gobierno socialista, en funciones o en firme, hace varios años ya y, en Canarias, un gobierno socialista, de NC y de Podemos, hace casi un año, sin que se les vea, ni al de allá ni al de acá, ninguna intención de solucionar esta aberración.

Con motivo del 8M, CTXT publica un combativo editorial, que señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado y al que, por supuesto, hay que adherirse con todo el ánimo. CTXT resalta como el feminismo militante no solamente defiende la igualdad, sino que lidera en muchos países la resistencia al neoliberalismo.