
En el congreso del PP andaluz Rajoy se quejó de la falta de apoyos a sus políticas que se expresó en el rechazo por mayoría de los grupos parlamentarios en las Cortes del decreto ley de la estiba, y advirtió a la dócil oposición política diciendo: “No se puede jugar con cosas que afectan al crédito de tu país para castigar al Gobierno” .Desde 1979 el Gobierno no ha había sufrido tal varapalo aunque había perdido muchas votaciones sin transcendencia política. El gobierno en precario-que ha sido investido solo por el apoyo de un sector del PSOE estructurado en torno a la gestora y a la camarilla de Susana Díaz-ve negro su futuro inmediato y para ello pide “un poco de responsabilidad “ a la oposición para que “episodios como el de los estibadores no se vuelven a repetir nunca”. Todo lo apuesta al consenso en descomposición.



Dirán que es provocación, que cómo puedo comparar. ¿Qué tenemos en España y en la Unión Europea para decir eso?

Cada vez que alguien habla del fracaso de las políticas de Rajoy, en particular, y de las ultraliberales aplicadas en Europa, en general, yo me sublevo. No hay ningún fracaso. son un completo éxito. Lúgubre, pero completo. Están cumpliendo sus metas, una por una, hasta llegar a conseguir su objetivo final: que los ricos recuperen los privilegios sociales, económicos y políticos que han ido perdiendo desde la Revolcuión Francesa. Esto lo digo yo, pero lo dice mucha gente aunque poca con la claridad de Susan George.Primero en su INFORME LUGANO I y después en su INFORME LUGANO II