
En Garachico, el historiador Cirilo Velázquez presntó "Hupalupa, memoria desde tus vivos", de Yaiza Afonso. Y TAMAIMOS publica sus palabras, en tres partes.
Un ministro español de origen canario nos hizo vivir la crisis de las prospecciones. Muy mal lo pasamos y si escapamos de aquello, seguramente, no se lo debemos a otra cosa que no fuera la caída vertiginosa del precio del petróleo. Aunque el movimiento ciudadano contra las prospecciones fue ejemplar, la representación política fue vergonzosa en todo momento. De aquella experiencia, Soria, salió con el título de “persona non grata” que le dedicaron, dedicamos, los ciudadanos que además de estar hartos por su abuso en la gestión de Energía sufrimos su defensa de las prospecciones y los intereses de las petroleras. No olvidar que fue capaz hasta de movilizar al ejército contra el pueblo para ello.
En la actualidad la moneda, cuyo origen hemos glosado previamente, coexiste con el denominado papel moneda: un trozo de papel con carácter fiduciario (fiduciario es el dinero que carece de valor intrínseco y que se utiliza como dinero por decreto gubernamental).
Escucho a Carmelo Padrón -mal limpiadita preclara mente- entusiasmado en el HOY POR HOY de la SER, por la "maravillosa noticia" de supuesto descenso del paro y aumento de las afiliaciones a la seguridad social en Canarias. No es que mienta, es que lo hace, Carmelo Padrón, a sabiendas de que las cifras que maneja son engañosas.
Si usted está trabajando para una empresa, puede explicarse que esté contra lo que hace su empresa. Hasta puede que sea encomiable, en muchas ocasiones. Pero cuanto usted se solaza en un puesto gubernamental, lo menos que cabe esperar de su coherencia, es que no esté en contra de su gobierno. Claro que hay quien gobierna contra su propio partido, como hace ahora Paulino, pero ese es el partaigma de la incoherencia sempiterna.
Paso a paso, el que parecía incombustible Castro Cordobez, se ha quedado sin poder en La Palma. Quién se lo iba a decir. Y vale la pena tener en cuenta que en La Palma está mucho de lo poco decente que queda en Coalición Canaria. Pero lo grave está en el otro partido. La secuencia, repetida, es el colmo del envilecimiento democrático. Concejales o consejeros psociatas le hacen una pirula a lo que les manda su dirección y se arrojan en los brazos peperos para descabalgar a la gente de Cc. Y, acto seguido, la dirección de la sucursal canaria del partido español que un día fuera socialista y obrero, se carga todos los principios jurídicos y democráticos y administra la expulsión fulminante y sumarísima, sin escucha ni posibilidad de defensa de la gente afectada. Ya sé que los estatutos de ese partido, contra la esencia de la democracia, contemplan esa sanción automática. Pero, a este paso, en el partido que ya ni es socialista ni canario, no van a quedar más militantes que el vicepérez, Paquita, Paco, Julio, Gustavo... es decir, quienes difrutan de poltrona. Y yo pregunto ¿qué tiene en la venas la honrada militancia psociata?
