
Samuel A. Pilar ofrece en RTVE esta entrevista a Canu, una de las víctimas palmeras del volcán. Canu, yo, Chema Tante, tengo la alegría de conocerla, es una de esas personas que demuestran su canariedad más que nadie, porque eligieron las islas para vivir. Y ha sido una mujer entregada a la ayuda a las y los demás. Su historia, emocionante y desgarrada, representa a la perfección el drama de toda esta gente que vivía en un sitio que se parecía mucho a un paraíso y han visto, en unas horas, como se convertía literalmente en un infierno. No hay manera de asumir tanto dolor, pero el testimonio de Canu ayuda a acercarse.

Miguel González en EL PAÍS aclara definitivamente este asunto que la derecha del esta español se empeña en enmarañar. Gali es ciudadano español, Punto. A ver si se enteran los jueces

No es la primera vez que lo digo. Paul Preston es un tipo admirable, pero tiene una opinión francamente execrable. Es la que se refiere a la pervivencia de calles y monumentos del franquismo, que el hispanista dice que hay que conservar, "porque o se puede negar la historia". Anda ya, Preston. Vete con ese criterio a Alemania, Italia o Rumanía, para que le pongan calles a Hitler. Mussolini o Ceausescu, cuyas historias no se pueden negar. Pero bueno, por lo demás, sigo creyendo que hay que elogiar a este historiador. En una entrevista que le hace Marta Nebot en PÚBLICO y que recomienda el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado, Preston hace gala de su conocimiento de la realidad de este estado español y de sus miserias históricas.
Con sinceridad que le honra, pero con la insufrible simplonería que marca en todo lo que hace, Sánchez el psociata ha querido dejar constancia de su lejanía de los principios y los ideales socialistas, rememorando a Adolfo Suárez con aquella redundancia que ha pasado a la historia del "puedo prometer y prometo". Pero Sánchez demuestra de nuevo desconocer buena parte de lo que ha pasado en este estado y ha perdido una oportunidad de ser todavía más sincero.