Cualquier decisión que afecte al turismo debe ser muy meditada, muy rigurosa y muy consensuada. Lo exige la relevancia presente y futura del sector más importante de nuestra economía y sus vinculaciones con el empleo, así como sus efectos medioambientales y territoriales. En ese sentido, aunque Nueva Canarias comparte el objetivo de la Ley de Renovación y Modernización Turística de Canarias, que se debate en el Parlamento canario, discrepamos en buena parte del articulado, lo que explicitaremos a través de las correspondientes enmiendas. Y, asimismo, no compartimos algunos elementos del procedimiento llevado a cabo para su elaboración.