
César Llorca, en encendido artículo que señala en DIARIO 16 el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado, expone lo que yo, Chema Tante, creo que es un ejercicio voluntarista. Ojalá me equivoque, ruego a Buda que Llorca atine. Pero mucho me temo que a la sultana sí le van a votar las y los psoecialistas que necesita. Porque la ambición y el estónago tiran mucho. Y, si lo consiguiera, para eso está el Congreso, para tumabr a quien interese y coronar a la sultana como es menester. Que quién hizo los estatutos fue eiño, no se olvide nadie. Habemus Susana. Y que el PsoE se vaya para las chacaritas.
Josep Toló Pallás recomienda este atinado y valiente artículo de Luis Gonzalo Segura, teniente expulsado del ejército por denunciar la verdad. Lo de Felipe Borbón, vendiendo armas a un estado represor absolutista como Arabia Saudita es un fiel relfejo de la cínica vileza de un estado de derecha para el que lo único que importa es el dinero y el negocio.
Valiente respuesta que le da el teniente expulsado del Ejercito por decir la verdad, Luis Gonzalo Segura, en PÚBLICO. Lo señala Antonio Aguado. Una más de las muchas reacciones que ha tenido la intervención de una persona, irresponsable, constitucionalmente, que ostenta el cargo no electo de Jefe del Estado y que se ha prestado al juego de hablar con las palabras de un partido y de una ideología. Yo, Chema Tante, difiero un punto de Luis Gonzalo Segura, Felipe Borbón no merece vacaciones, sino el paro.
El teniente (ex, por no haberse callado la boca) Luis Gonzalo Segura ha vuelto a sufrir en sus carnes y en su ánimo la crueldad de la intolerancia de un estado de derecha. Lo expulsaron del ejército, por ejercer su derecho constitucional a la expresión y por cumplir su obligación ciudadana de denunciar delitos de los que tuvo conocimiento. Y ahora, el tribunal supremo de una justicia que tiene como misión defender a la gente, ha confirmdo el atropello. De nuevo, la justicia nos confirma que lo que llaman Constitución no es más que papel emborronado que sirve para justificar lo que convenga a quienes mandan. Y más nada. En este artículo en PÚBLICO que recomienda Antonio Aguado, el teniente -de hecho, diga lo que diga el derecho- reivindica sus acciones y reclama de nuevo sus derechos arrollados. Y dice, el teniente, con toda la razón, que hagan lo que hagan quienes no lo desean, un día llegará en que la justicia se imponga en este estado. Que hoy es de derecha, pero pronto lo será de derecho. Con una Constitución que lo garantice.
El ejército se perdió, por su pulsión intolerante,a un al parecer estupendo profesional, pero está claro que nos hemos ganado un excelente articulista. Aunque podía perfectamente, si éste fuera un estadio democrático y no un estado de derecha, ser lo segundo, sin perder lo primero. En fin. El texto de Luis Gonzalo Segura en PÚBLICO, que señala Antonio Aguado, describe con toda claridad el grado de deterioro a que ha llegado el histórico partido español que dejó en la practica de ser ni socialista ni obrero. De verdad que es deprimente contemplar cómo, con honrosas excepciones, las bases psociatas siguen tolerando que la sultana sevillana, sin mandato alguno, funcione y opere como virtual cabeza de la organización. Sorprendente, pero cierto. La involución democrática es un hecho, en ese partido que ofreció tantas personas al sacrificio de la muerte, la tortura, la prisión y el exilio, por esa democracia que ahora una recua repugnante menosprecia.
Nueva Canarias en La Aldea insta a los organismos competentes a solucionar de una vez por todas, el eterno problema de La Aldea, la comunicación segura
Esta repetición de la advertencia clarita que hiciera en marzo el exteniente Luis Gonzalo Segura puede leerse en REBELIÓN, PÚBLICO o el FORO MILICIA Y DEMOCRACIA. El teniente expulsado del ejército por decir la verdad relata la operación para subvertir la democracia y la voluntad popular, con la excusa malvada del "sentido de estado", que no es sino el "sentido de mantener al estado al servicio del poder económico" Una operación que se siente muy cercana.
Josep Toló Pallás recomienda y comenta este artículo contundente de Luis Gonzalo Segura en PÚBLICO.