Federico Aguilera Klink destaca este artículo que cuenta algo que a mí, Chema Tante, me suena muy familiar. Eso de ejecutar proyectos públicos inútiles y, encima, de mala manera, porque lo único que importan son los presupuestos que puedan ser saqueados. Sustituyan "sistema ferroviario británico" por "Puerto de Granadilla" y verán claro lo que quiero decir. Y, desde luego, eso no pasaría tampoco en Canarias, si tuviéramos un Xi, en lugar de bardagos como Clavijo, Ángel Víctor, Paulino...
Federico Aguilera Klink destaca este artículo. Y yo, Chema Tante, insistiré en que muchos analistas sajones, y Watkins lo hace acá también, focalizan sus observaciones en sus propios países, en este cado, el Reino Unido. Pero la mal aplicada globalización neoliberal hace que los problemas sean comunes a todo el Occidente imperialista. Cambién ustedes "Reino Unido" por "estado español" o "renta del petróoleo" por "renta del turismo" y verán que la cuestión se ajusta como un guante a la realidad celtibérica. La conclusión es que la calamidad social, económico, medioambiental, de supervivencia humana, lo ha generado el neoliberalismo para que la élite de las élites acapara toda la riqueza mundial. Y en eso, según la óptica codiciosa de un plutócrata, el neoliberalismo ha sido un éxito. No les importa que nos haya metido en una espiral diabólica hacia el cataclismo. Como dice Federico Aguilera Klink, lo que cuenta Wtakins es una involución, un desastre para los países NO BRICS. Porque lo cierto es que solamente los planteamientos de los BRICS+ pueden rescatar a la Humanidad del atolladero en que cinco siglos de régimen colonialista han sumido a este Planeta