La casa de mi tía

Paulino se codea con reyes, príncipes y duques
Desde el principio de su mandato, después de perder también aquellas elecciones, se sabía la especial querencia de Paulino por la realeza. Aquel episodio ominoso del fax enviado antes de tiempo para que Paulino pudiera codearse con Felipe Borbón en La Palma. Siempre se le ha visto al hombre perder literalmente sus enjutas posaderas de corredor, para alternar con reyes y príncipes. Y desde las alturas reales se ve, claro, con complacencia tanta adhesión. Pero ahora, Achamán y San Pedro, patrón de El Sauzal nos valgan, el mismisimo partido de Paulino le van a despojar del favor real. Ni siquiera la verborrea incontinente el gaznápiro (¿ya miraste el diccionario, Paulino) podrá explicar a quienes él cree sus majestades la abstención de la Coaliciónn nada canaria en la votación de la Ley Orgánica de Abdicación. Una votación que se convertido en una demostración de adhesión o frialdad monárquica o, aniertamente, de sentimiento republicano.