Sucedió en Toledo (Víctor Arrogante en NUEVA TRIBUNA)

Moscardó y Milans del Bosch fueron dos fascistas redomados, hasta que cascaron. Dos tipos decididos a oponerse a todo lo que suene a democracia y a libertad. Pero este estado de derecha sostenido por dos partidos -tres, con la ciudadanería- sigue demostrando que no tiene nada de demócrata, manteniendo sus homenajes a sujetos como estos, enterrados en el Alcázar de Toledo o Queipo, de Llano, en la catedral de Sevilla y varios más. Hasta quince obispados, están denunciados por esta aberración. Desde NUEVA TRIBUNA Víctor Arrogante compara, con justa ira, las pompas fúnebres de la insalla fascista con el caso de su propia abuela, Antonia Arrogante Carretero, asesinada por la felonía franquista y a la que, como tanta víctima más, se le niega hasta el derecho de una sepultura como es debido. Yo, Chema Tante, expongo las efigies de los dos espadones, para general escarnio, y siento mucho no poder rendir el merecido homenaje a Antonia, porque no dispongo de su imagen.

Francisco Morote, de ATTAC Canarias señala en el mexicano LA JORNADA este denso artículo en tres entregas de Víctor M. Toledo. Yo,Chema Tante, creo que lo más importante del texto es la constatación de que la gran novedad de estos tiempos es que, además del abruto saltonen la evolución material de las condiciones de vida, la Humanidad está experimentando un cambio radical en la conciencia colectiva. Por primera vez en la historia, la humanidad se diferencia de los animales en que asume su posibilidad de muerte, de extinción como especie. Lo malo es que esta aceptación de la realidad del riesgo nos puede llevar (si no nos está llevando ya) a la locura. Un artículo cuyas tres partes demandan una lectura pausada y reflexiva.