El delincuente Marichal, un paradigma del empresario turístico canario - por Chema Tante



Ernest Cañada, entrevistado por Ángel Munárriz en INFOLIBRE, dice lo que hay que decir sobre el turismo masivo: que ha muerto. Que se está derrroechando dinero del estado en esta aberración. Lo señala Federico Aguilera Klink y yo, Chema Tante, lo comento.

EUROPA PRESS - EL DÍA ofrecen, sin culpa ninguna, la información sobre la "valoración" que le otorga SEGITTUR al turismo de Tenerife. Una majadería, como la llama Federico Aguilera Klink, que lo señala. Una locura o una estafa como prefiero decir yo, Chema Tante, que lo comento. Locos mentirosos.

A ver si ahora nos escuchan. Gobierno y empresa de Canarias: no somos solamente gente isleña. Aquí tieneN lo que a ustedes les gusta escuchar, voces con acento peninsular. Pablo Rivas y Pablo Elorduy, trasladando un montón de testimonios autorizados, desde EL SALTO;. y Raquel Huete, en una memorable entrevista que le hacen Lourdes Lancho y Ana Fuentes en el A VIVIR QUE SON DOS DÍAS de la SER. Una tonga de testimonios que dicen que el turismo masivo no puede seguir y avisando de que la Comisión Europea pide respeto a la sostenibilidad. Y, lo diré sin cansarme: los largos trayectos aéreos y el dilatado transporte de alimentos, mercancías varias y combustible, el derroche bestial de agua, son un atropello climático. Y, por si fuera poco, ahí tienen el Manifiesto TURISMO RESET- Más claro no puede decirse

EL CAPTOR destapa uno de los tantos aspectos miserables de la estructura económica de este reino de Felipe el último. Se refiere, este post que recomienda Federico Aguilera Klink, al tremendo alza de la rentabilidad turística, medida en términos de ingresos contra coste salarial, del 2007 al 2017. De 3 mil millones de euros, con 58 millones de turistas a 15,3 mil millones de euros, con 82 millones de turistas. Es decir, un aumento brutal de la rentabilidad lograda mediante el abuso a las plantillas laborales. Y yo, Chema Tante, tengo que repetir lo de siempre. El escenario en Canarias es muy distinto del que se aprecia en el resto del estado español. Para empezar, los salarios en las islas son sensiblemente más bajos que los de la península y Baleares. Y, con una rentabilidad similar o superior a la del resto, el negocio se mantiene en su totalidad con productos importados, es decir que en canarias no se genera negocio paralelo, para el resto del tejido productivo local. Piensen, por ejemplo, en la canidad de ensaimadas y sobrasada que compra el turismo en Baleares. Nada de eso se da en Canarias. De manera que esa reducida capacidad que tiene el turismo para aliviar los problemas sociales en el estado, se convierte en casi nula, en el caso de Canarias.