
En este momento de tormenta mediática sobre los envios de la llamada ayuda humaitaria USA a Venezuela, viene a cuento este recuerdo que hace Luis Portillo Pasqual del Riquelme de informaciones de hace un años. Porque en enero y mayo de 2018 ya se adevrtía de las terribles consecuencias que se derivan de los bloqueos económicos y comerciales. No es cuestión de ocultar los errores de gestión del gobierno Maduro, pero eso no impide negar el monumental cinismo USA y de la derecha venezolana que ahora vienen con ayudas humanitarias para apliar los estragos producidos por sus propias maldades.


“Lo que está claro es que durante la alcaldía de Fernando Clavijo se contrató en tres ocasiones los servicios de una empresa que no tenía los títulos habilitantes necesarios para desarrollar esta actividad, a la que el propio Gobierno canario había aplicado sanciones y actuaciones por esta situación de irregularidad y que además desde su antena se emitían contenidos tremendamente duros, de carácter xenófobo, así como amenazas y ataques, especialmente contra representantes y organizaciones políticas de la izquierda en los meses previos a las elecciones municipales y autonómicas”, asegura.

Las y los profesionales de la comunicación claman, desde su doble óptica, la canaria y la del oficio, por el desastre en que ha sumido la gaznápira banda política a lo que debería ser un medio de potenciación de cultura y de identidad. Desde el paulinato, la RTVC no ha servido, en manos de "graduados de la universidad de la vida" o de profesionales sin sentido de su responsabilidad, pra más nada que para enaltecer al poder y beneficiar cuatro oportunistas. La APCC ha denunciado el caos y ahora, oro profesional destacado, Raúl Vega, desde TAMAIMOS, se une a la queja
Oigan. Mucho cuidado con esto. Porque este artículo de Fernando López Agudín en PÚBLICO y el hecho que comenta, tienen muchas vetas que explotar. El apoyo de un sindicato minero -los más agresivos y activos sindicatos- a Sánchez muestra el camino que debería seguir el Partido Español para recuperar el sentido socialista y obrero que ha perdido absolutamente. Como en sus inicios, el Partido Español tiene inexorablemente que acercarse y animar al sindicalismo. El texto de López Agudón lo señala Antonio Aguado