CC, PNC, ANC: el Insularismo es insolidaridad y ventajismo - por Erasmo Quintana
CC, PNC, ANC: el Insularismo es insolidaridad y ventajismo
Erasmo Quintana *
No se ve aquí, como es notorio, al partido Nueva Canarias, porque éste nunca se distinguió en que prevaleciera Gran Canaria por encima del resto de las Islas hermanas, como sí fue (y continúa siéndolo) el paradigma de la práctica política de Coatición Canaria. Además, surgió esa Nueva Canarias por los tejemanejes en Coatición por la hegemonía regional de su Isla, Tenerife. Ahora, esa NC, con profundísima pena estamos viendo que corre el peligro cierto de desaparecer, por lo de siempre, la lucha cainita de los personalismos y ese inevitable “quítate tú para ponerme yo”.
Sorprende que ello en verdad sea como es: que Coalición Canaria tenga tan clara la razón de su existencia (a su parecer necesaria) que no es otra que la defensa a ultranza de “su” Isla, Tenerife. Esta isla es lo primero y lo último de la acción política, y la hegemonía, porque aunque la nuestra es la única Comunidad Autónoma con dos capitales, en la práctica es Santa Cruz de Tenerife la verdadera y única capital de la Comunidad Canaria. Allí están casi todas las oficinas y ventanillas de los temas más importantes que tienen que ver con la administración de todos los servicios públicos, a los que ciudadanos de todas las islas deben acudir. ATI se los ha ido llevando todos de la otra capital que es Gran Canaria, con la inevitable complicidad, y también complacencia, de todas las fuerzas políticas implantadas en la capital Oriental. Hacienda, Correos, Telefónica, TVEC y todo aquello que tenía que ver con Gran Canaria como la doble capitalidad que es, y ese número de servicios como capital oriental, compartidos con la capital occidental, Tenerife, que contaba con los suyos. De suerte, insisto, que los grancanarios tienen que ir a Tenerife para solventar servicios públicos que necesitan.
Nueva Canarias nació en nuestra Isla por el centralismo exacerbado de CC, que nunca ha sido un partido con vocación de regionalismo canario, sino como herramienta defensora de intereses exclusivos de la tierra tinerfeña. (Ese ¡Ha llegado la hora de Tenerife! de Manuel Hermoso). Siendo esto así como se describe, encima los heredero de ATI han contado siempre con la connivencia y apoyo expreso de gente grancanaria, pues ahí tenemos a José Miguel Bravo de Laguna, que nunca dudó en apoyar a CC (ATI), esa que es nuestra enemiga en el concierto archipelágico. Tenerife es la única razón de ser de Coalición Canaria. ¿Podrá haber un tinerfeño que vote por NC?
El ya tristemente fallecido amigo, Nicolás Díaz-Saavedra de Morales, Senador por designación Real y perteneciente a la Comisión Negociadora Preautonómica para elaborar los Estatutos de la Autonomía de Canarias, me hizo llegar copia de todas las Actas que se levantaban de las reuniones de los ponentes. En la última, celebrada en Las Cañadas del Teide, se acordó por unanimidad que en la capital donde estuviera el Parlamento, en la otra estaría la residencia oficial del Presidente Autonómico. Así de claro. En un breve ínterin, los miembros de Tenerife, que venían de la extinta UCD de Adolfo Suárez, invitaron a Bravo de Laguna a una charla en la cafetería Medinaceli de Madrid, y entre cháchara, café, copa y puro, lo convencieron a contradecir lo acordado en Las Cañadas, aprobando entre ellos que el Parlamento quedaría ubicado en Tenerife, y la residencia del Presidente, alternante, una legislatura en Tenerife y la siguiente en Gran Canaria, además de lo que parecía una concesión pero que no significaba nada, porque era una institución cuya importancia iba a reducirse con las competencias autonómicas, la Delegación del Gobierno de España también en Gran Canaria. Esta fue la gran hazaña que realizó Bravo de Laguna perjudicando a su Isla; pero de todo, lo más grave fue el quebrantar lo acordado por la comisión negociadora final de los Estatutos de nuestra Autonomía. Es uno de los datos cardinales que explican el por qué la capital tinerfeña pesa más políticamente que la de Gran Canaria.
El no olvidar al abogado y amigo, Nicolás Díaz-Saavedra, hijo del alcalde socialista de Las Palmas en los momentos que se producía el golpe de Estado por el fascismo, el 18 de julio de 1936, tiene una de las principales causas en que acompañó a este exconcejal de Cultura en el Ayuntamiento de Guía a visitar la entrañable isla de Cuba, para rendir homenaje al trasterrado Canónigo José Gordillo y Ramos, uno de los padres de la primera Constitución Española -La Pepa- aprobada en las Cortes de Cádiz, en 1812, y su presidente por turno, al que colocamos una placa en un edificio de la calle Empedrado y frente a la Bodeguita del Medio, lugar de obligada visita de todo el que quiera saborear uno de los mejores mojitos que podemos degustar en la capital cubana. Allí fuimos agasajados por el Historiador de la Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler, que también colocó la suya, sumándose Cuba al homenaje de tan ilustre guiense.
El acompañamiento que tuvimos, el recordado amigo Nicolás, que iba en representación de la Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas de Gran Canaria y yo, fueron los hermanos guienses el ingeniero Roberto y el farmacéutico, Juan Oliva y señora, así como un amigo enfermero del Hospital Doctor Negrín. Compartimos paseos por el Malecón de la Habana, el Parque Central, el Capitolio y el grandioso edificio de la Casa de Galicia, así como la visita al famoso Restaurante y Sala de Fiestas El Floridita, donde hay una magnífica estatua sedente, de tamaño natural, del gran escritor Ernest Hemingway apoyado en un extremo del mostrador. El Historiador de la Habana, Dr. Eusebio Leal, también pudo saborear las bondades del rico queso de Flor de Guía, que recibió como agradecimiento de tantas muestras personales de cariño por él demostradas.
Edición de Chema Tante