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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

ALEMANIA:  Un Gobierno que a nadie convence - por Joaquín Rábago

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ALEMANIA: 

Un Gobierno que a nadie convence

Joaquín Rábago

Lleva sólo algo más de cien días en el poder y el Gobierno de coalición con el SPD que preside el cristianodemócrata y ex directivo de BlackRock en Alemania Friedrich Merz no parece dar pie con bola.

MERZ
MERZ

Ya a comienzos de julio, los dos partidos no lograron ponerse de acuerdo en rebajar el impuesto energético a todos los usuarios, tanto a la industria como a los particulares, y sólo se favoreció a la primera.

Tocó entonces al vicecanciller, titular de Hacienda y líder de los socialdemócratas, Lars Klingbeil, justificar el que se hubiese privilegiado al gran capital en claro perjuicio de los ciudadanos. 

LARS KLINGBEIL
LARS KLINGBEIL

Su explicación de que no había dinero para todos no satisfizo a nadie, sobre todo cuando todo el mundo sabe que no hay límites cuando se trata de armar al país, con el espantajo de la “amenaza rusa”.

El tabloide populista Bild no dejó escapar la ocasión para, con su habitual hipocresía, calificar tal trato discriminatorio de los ciudadanos de “porquería fiscal”.

Los socialdemócratas aparecían de pronto como un partido que se había vuelto viejuno y sobre todo asocial.

Por si fuera poco, siguió pronto un conflicto en torno a la juez propuesta por los socialdemócratas para el Tribunal Constitucional y que había aceptado en principio la dirección del partido de Merz.

Pero surgieron casi inmediatamente  entre los cristianodemócratas y cristianosociales bávaros  voces contrarias a la juez en cuestión, Frauke Brosius Gersdorf, por sus posiciones consideradas demasiado progresistas en el tema del aborto y se abortó el nombramiento.

En ambos casos,  el canciller quedó desautorizado y los sectores más conservadores de su propio partido y sobre todo de la CSU bávara se dedicaron a maniobras de  desmontaje, sobre todo después de que Merz anunciase que Alemania suspendía provisionalmente la venta de armas a Israel.

El sector más reaccionario, cómplice del genocidio de Israel en Gaza, acusó a Merz de haber renunciado al principio establecido por su predecesora Angela Merkel y aprobado por todo el Parlamento  de que “la seguridad de Israel es razón de Estado alemana”.

Y los medios más reaccionarios, entre ellos los del grupo editorial Springer, derechista y tradicional  amigo de Israel, presentaron entonces a Merz como un canciller que corría el riesgo de tener los días contados.

GRUPO SPRINGER
GRUPO SPRINGER

Y la sospecha de muchos es que hay gente dentro de la CDU de Merz que preferirían un cambio de socio y verían con buenos ojos algo que el actual canciller ha descartado hasta ahora: una alianza con Alternativa para Alemania. 

Y a los debilitados y desprestigiados socialdemócratas sólo se les ocurre proponer la prohibición de ese partido populista y xenófobo que ha sabido apropiarse de muchos de  sus temas y al que califican de “peligro para la democracia”. 

 

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
MANCHETA JULIO 25