Alemania y la guerra de Ucrania. El gobierno Merz compra a EEUU lanzamisiles capaces de alcanzar territorio ruso - por Joaquín Rábago
Alemania y la guerra de Ucrania
El gobierno Merz compra a EEUU lanzamisiles capaces de alcanzar territorio ruso
Joaquín Rábago
El Gobierno de Friedrich Merz comprará a Estados Unidos lanzamisiles del tipo Typhon con un alcance de hasta 2.000 kilómetros, capaces, esto es, de llegar a territorio ruso. ¿Busca Berlín intimidar así al Kremlin?
El ministro alemán de defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, anunció el nuevo plan armamentista de su Gobierno tras entrevistarse en Washington con su homólogo estadounidense, Pete Hegseth.
Y Pistorius, el político más popular de Alemania, según los sondeos, dijo que esa adquisición reforzará claramente su capacidad defensiva y su poder de disuasión.
Según Merz y Pistorius, Alemania quiere dotarse del más poderoso ejército convencional del continente. Como signatario del tratado de no proliferación nuclear, le está vedado al país adquirir armamento de ese tipo.
Los países europeos desarrollan mientras tanto sistemas similares al norteamericano Typhon, por lo que éste servirá sólo de solución provisional.
En Washington, Pistorius expresó también su confianza en que Estados Unidos estacione el próximo año en suelo germano sus propios misiles de alcance medio, algo que decidió unilateralmente la anterior Casa Blanca de Joe Biden.
El proyectado estacionamiento de misiles norteamericanos en territorio germano recuerda al que provocó en plena guerra fría una crisis entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
A diferencia de entonces, cuando existía en Alemania un fuerte movimiento pacifista, que organizó grandes manifestaciones con participación de los Verdes.
Éstos están hoy éstos decididamente del lado de los belicistas, que no se cansan de denuncian a Rusia por su invasión de Ucrania y hablan de la necesidad de parar a Putin.
Sólo un pequeño sector de los socialdemócratas se opone abiertamente al rearme y ha de soportar por ello las críticas de la dirección del partido y los editoriales adversos de la inmensa mayoría de los medios, todos ellos entregados a la causa atlantista.
Alemania y Noruega han anunciado mientras tanto que comprarán a Estados Unidos, en nombre de la OTAN, tres baterías Patriot para entregárselas a Ucrania como parte del nuevo paquete de armas anunciado por Trump y que pagarán enteramente los europeos.
El ministro Pistorius reconoció, en declaraciones al Financial Times, que pasarán meses antes de que esos sistema de defensa antiaérea puedan instalarse en el frente, pero no importa.
Aunque habrá que resignarse a que las fuerzas rusas sigan ocupando cada día más territorio ucraniano, se confía al menos en el efecto psicológico del anuncio de Trump sobre el envío de esas armas a Kiev.
Con su compromiso de invertir miles de millones en la compra a EEUU de armas que ella misma no puede de momento fabricar, la UE se expone a eventuales represalias rusas.
Así, el ex jefe de los servicios de seguridad de Rusia Serguéi Naryschnik asegura que su país sabe naturalmente dónde se encuentran las fábricas alemanas de misiles. Y Moscú tiene ya los hipersónicos Oréshnik.