El caos rodea el plan de paz para Ucrania - por Joaquín Rábago
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El caos rodea el plan de paz para Ucrania
Joaquín Rábago
El caos parece rodear el plan de paz para Ucrania filtrado a los medios y posteriormente modificado por ucranianos y europeos, y no es de extrañar que Moscú haya optado por esperar a que se aclare antes de pronunciarse.
El plan original se consideró desde el primer momento escorado hacia Rusia al reconocer la ocupación por el invasor del territorio ucraniano anexionado, la exclusión permanente de Ucrania de la OTAN o la prohibición de la presencia en ese país de tropas de esa alianza militar.
Nada de eso aceptaron los europeos, que también eliminaron en una versión posterior la referencia a un fondo ruso-estadounidense que utilizaría 100.000 millones de dólares del total de activos confiscados a Rusia y custodiados en Bélgica para invertirlos en Ucrania y el 50 por ciento de cuyos beneficios sería para Estados Unidos.
Según ese primer borrador, los europeos tendrían que aportar a su vez otros 100.000 millones para la reconstrucción del país una vez acabado el conflicto.
Había otros de los 28 puntos del plan inicial que en ningún caso podía aceptar Moscú, como el tope de efectivos del futuro ejército ucraniano, fijado en 600.000 hombres, cifra muy superior a la acordada en su día en Estambul por rusos y ucranianos.
Por cierto, ¿serían los europeos quienes financiasen ese ejército permanente, que Kiev quiere además que llegue a 800.000 hombres?
Fuentes norteamericanas dijeron que el plan inicial había sido preparado por el yerno de Trump, Jared Kushner y el enviado especial del Presidente Steve Wytkoff y acordado luego con el empresario ruso Kirill Dmitriev. Es decir que se trataba de un acuerdo entre tres hombres de negocios.
Sin embargo, la publicación digital The Insider, afirma que la redacción inicial del plan de 28 puntos corresponde verbatim a un borrador preparado solo por Dimitriev poco después del regreso de Trump a la Casa Blanca.
Pero una conversación entre Witkoff y el diplomático ruso Yuri Ushakov filtrada a la agencia norteamericana Bloomberg presenta al primero explicándole al segundo cómo debía Putin presentar el plan cuando hablase con su homólogo estadounidense.
“Yo le llamaría (a Trump) y le felicitaría de nuevo por ese logro, le expresaría vuestro apoyo y vuestro respeto a su persona como hombre de paz”, le dijo Witcoff al diplomático ruso, sabiendo que esas palabras, salidas de labios de Putin, halagarían a Trump.
Esas y otras filtraciones del plan original, entre ellas la que hizo supuestamente otro enviado especial de Trump y tan amigo de Ucrania como hostil a Rusia, el general Keith Kellogg, parecen no haber tenido otro objetivo que torpedearlo, como finalmente ha ocurrido.
Sin embargo, preguntado por la conversación filtrada entre su confidente Wytcoff y el diplomático ruso Ushakov, Trump afirmó mientras viajaba en el Air Force One que su enviado especial tenía que “venderles” el plan a rusos y a ucranianos y que ésa era la mejor forma de llegar a un trato.
El ultimátum dado en principio por Trump para que Zelenski diga si aprueba o no el plan que se ha presentado termina este jueves y ni ucranianos ni rusos parecen aceptar nada.
El viceministro de Exteriores ruso afirmó que su país no renunciará a ninguno de los objetivos iniciales al lanzar su “operación militar especial”, no responderá a las “provocaciones” y que además ni siquiera han visto ellos el plan.
Por su parte, Volodímir Zelenski aseguró que no aceptará un tope para sus Fuerzas Armadas inferior a los 800.000 efectivos porque quiere una Ucrania más fuerte que cuando empezó la guerra y que jamás cederá una parte de su territorio. Conclusión: continuará indefinidamente la guerra.