La facción “Slava Ukraini” alemana, escandalizada con Trump - por Joaquín Rábago
La facción “Slava Ukraini” alemana, escandalizada con Trump
Joaquín Rábago
La facción “Slava Ukraini” de Alemania – sus políticos e intelectuales orgánicos- está más que escandalizada con Trump por el caluroso recibimiento que tributó a Putin en Alaska.
El presidente estadounidense ofreció al “paria” de Occidente, al “criminal de guerra” ruso, según general denuncia, el escenario que necesitaba para superar su aislamiento.
La mayoría de los políticos y medios de este país, Alemania, es tan estrecha de miras que en su mundo no parece existir más que Occidente. De ahí que hablen de “aislamiento” del líder del Kremlin.
Roderich Kiesewetter, diputado cristianodemócrata con cara siempre de profundo enfado con el mundo, declaró que el día de la reunión de los dos presidentes había sido no sólo para él “un viernes más bien negro”.
El avieso objetivo del autócrata del Kremlin no era otro que presentarse en un escenario internacional y, según aquél, lo había logrado.
Kiesewetter, ex militar y frecuente invitado a los debates televisivos donde se habla de Ucrania y no se admiten voces que no estén dispuestas a entonar el “Honor a Ucrania”, acusó a Putin de hacer “chantaje”.
La reunión de Alaska había permitido, según ese diputado “rehabilitar” al ruso mientras se creaba “una situación chantajista” a la que no eran ajenos los europeos “por su falta de decisión y de voluntad política”.
El ex embajador en Washington y ex director de la Conferencia de Seguridad de Múnich Wolfgang Ischinger escribió escuetamente en la red social X: “Ningún progreso. Un claro 1 a 0 a favor de Putin. No hay nuevas sanciones. Nada para Ucrania”.
Y el profesor de la Escuela de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas) Carlo Masala, otro participante asiduo en las tertulias donde hay que hablar mal de Rusia, calificó la reunión de regalo para Putin, que podía regresar tranquilamente a Moscú y continuar su “guerra de agresión”.
Pero no solo los políticos y los comentaristas conservadores mostraron su enfado. También lo hizo el presidente de Die Linke (La Izquierda), según el cual Trump va solo a lo suyo y está dispuesto a “llegar a acuerdos sucios con Putin en lugar de salvar a Ucrania”.
Desde Bruselas, la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann, que preside actualmente el comité de Defensa del Europarlamento, criticó también que Trump hubiese agasajado a “un asesino en masa”, puesto fin así al aislamiento de Putin y debilitado al “mundo libre”.
Mientras tanto, el ex dirigente del Partido Verde alemán de origen iraní Omid Nouripour, ofreció un consejo a la República Helvética para resolver su conflicto arancelario con Washington.
El presidente Trump ha impuesto a Suiza aranceles del 39 por ciento, que más que duplican el 15 por ciento aplicado a los productos de la UE.
La solución para el diputado ecobelicista es que ese país hasta ahora neutral acceda rápidamente en la Unión Europea porque “no se puede ser neutral políticamente y económicamente global”.
Y está además cada día más claro, habría que añadir, que la UE y la OTAN tienden a ser la misma cosa.