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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Se sigue distrayendo con los drones mientras se preparan recortes - por Joaquín Rábago

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Se sigue distrayendo con los drones mientras se preparan recortes

Joaquín Rábago

La táctica es fácil de adivinar para quien se atreva a pensar un poco, algo al parecer cada vez más difícil en el actual clima político europeo, caracterizado por el miedo.

Mientras se distrae al vulgo con los drones y la guerra híbrida de Moscú contra Occidente, políticos y empresarios proyectan en Alemania los próximos recortes. 

El canciller federal, Friedrich Merz, multimillonario ex directivo de BlackRock, el mayor fondo de inversiones del mundo, habla de “cambio de época”.

MERZ
MERZ

El primer ministro bávaro y líder de la CSU, Markus Söder, dice a su vez que hay que “actualizar el Estado de bienestar”.

MARKUS SÖDER
MARKUS SÖDER

Söder pide una " actualización fundamental del estado de bienestar" TAGESSCHAU

“Actualizar” o “reformar”  son sólo algunos de los eufemismos a los que recurren los gobiernos y los medios para disfrazar de modernidad lo que se propone.

Recortes al ingreso mínimo vital, eliminación de la jornada de ocho horas y de algunos festivos, jubilación a partir de los setenta años: el catálogo es  mucho más largo.

A principios de año, algunos empresarios exigieron al Gobierno cambios en la política fiscal, en sus contribuciones a la seguridad social, además de la eliminación de las actuales trabas burocráticas. No había que tener miedo al riesgo.

También criticaron el elevado coste de la energía, que resta competitividad a la industria alemana, pero nadie  habló de sus causas: la suicida renuncia al gas barato que llegaba antes de Rusia y su sustitución por el gas natural licuado de EEUU u otros países, tres veces más caro.

GAS RUSO EUROPA

Termina la era del gas ruso barato para la Unión Europea BBC

El director del Instituto de la Economía Alemana, Marcel Fratzscher, ha propuesto un año de trabajo social obligatorio para los jubilados en beneficio, según dijo,  de las generaciones más jóvenes. Otros hablan de pago de una cuota cada vez que se visita al médico.

Uno esperaría mayor oposición a esas propuestas de los empresarios y los economistas afines por parte del partido socialdemócrata, aliado con la CDU del canciller Merz, pero nada de eso ocurre.

En su última reunión para acordar estrategias, los dos partidos del Gobierno hablaron de un “otoño de las reformas” aunque no dieron detalles de las medidas que pensaban adoptar.

El canciller Merz explica que no se puede vivir por encima de las propias posibilidades, mientras que, según  el vicecanciller y ministro federal de Finanzas, Lars Klingbeil, hay que “poder pedir algo a la gente”. 

Algo, es decir sacrificios, porque el ruso Vladimir Putin amenaza a Europa con una guerra dentro de un máximo de tres o cuatro años  para la que hay que estar preparados.

Y si los socialdemócratas al final no estuviesen dispuestos a aceptar los necesarios sacrificios, los cristianodemócratas tienen siempre a la Alternativa para Alemania, partido cada vez más fuerte, sobre todo en el este del país, los “laender” de la antigua República Democrática.

Un partido xenófobo que, a pesar de su populismo de boquilla,  votó en varias ocasiones contra el salario mínimo y que se niega a que se refuerce de la ley sobre convenios colectivos.

Según un estudio del Centro de Investigaciones Económicas de Leibniz, su programa económico acentuaría el actual proceso de redistribución de la renta de abajo arriba. ¿No sería el aliado ideal de los conservadores de la CDU/CSU?

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO




 

 

 

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