
Marcos López en DIARIO 16 ofrece este reportaje revelador, que señala el coherente veterano miltante socialista Antonio Aguao. Y yo, Chema tante, digo que estas cosa que hace Juan Carlos el Bribón demuestra lo que es este personaje ensalzado por la oligarquía del estado español. Se acoge a una firma de abogados conocida por sus habilidades de buitre para defender los intereses de granujas históricos y, cosa que no se está diciendo, el bribón demuestra ser un macho similar al de esos otros que se ensañan con una mujer que deja de ser su amante. Y, encima, en su acoso machista, utilizño los recursos públicos. Un paradigma de la maldad.

Rosa Rodríguez nos cuenta desde CANARIAS 7 este nuevo intento -esta ven en las islas orientales, de que en Canarias no se dé la sensación de que las abogadas no están colegiadas. Ya se intentó en Santa Cruz, pero el totorotatismo machista (incluyendo mujeres) se negó a que el Colegio de las y los profesionales del derecho tuviera una denominación más acorde con la realidad. Es absurdo que, siendo el contingente de juristas tanto o más nutrido que el de hombres, el colegio siga teniendo un nombre equívoco. Y yo, Chema Tante, vuelvo a decirles a quienes defienden con encono el manoseado epiceno que, en todo caso, tras milenios de discriminación, parece llegado el momento de cambiar el dichoso genérico. El femenino, por el masculino. O que se inventen otro. De todas maneras, en lo que se refiere al colegio de juristas, ya Marimi de la Nuez, impulsora de la iniciativa, se muestra escéptica sobre el particular. Veremos a ver.