
SERVIMEDIA sirve, 20 MINUTOS, entre otros medios, lo difunde. Y yo, Chema Tante, comento esta nueva cachetada que un empresario granuja, depredador y abusador le mete a la dignidad de la Humanidad. Y digo "un", aunque son muchos, porque lo de Amancio es un caos más del saqueo neoliberal universal

David Torres en PÚBLICO comenta las peticiones de ayudas públicas que hacen empresas conocidas, tanto por sus descomunales beneficios como por sus abusos comerciales y laborales. Lo recomienda el coherente veterano militante socialistas y yo, Chema Tante, recuerdo, por una parte las trompeteadas acciones filantrópicas de tipos que reparten unas migajas de lo mucho que distraen de sus obligaciones fiscales y también, como esta gente que pide ayuda pública, campeones de neoliberalismo, despilfarran ingentes cantidades de dinero en deportes espectáculo.

Yo, Chema Tante, me he atrevido a invitar a Amancio Ortega a la primera fila de esta fiesta organizada entre su colega en la rapiña, Jeff Bezos y el héroe USA de la resistencia al neoliberalismo, Jeremy Corbyn. Aunque en esta nota que señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado, Tremending, el brazo armado de PÚBLICO, también cita al tal Ortega en el texto, yo creo que él y muchos más merecen que se les incluya en el asunto. Es esa treta de la gente rica llamada caridad, ahora disfrazada de "responsabilidad cívica". Esta banda que ha amasado sus fortunas a base de explotar a sus obreras y obreros y de birlar de mil y una manera los impuestos que les corresponde pagar, luego se lavan la cara donando unas miserables, ínfimas partes de sus fortunas. Por eso Tremending, junto con muchas voces más, entre ellas las de Aguado y la mía, nos unimos al grito de Corbyn. NO donen nada. Paguen sus impouestos, no roben y abusen de su gente.

En ESPACIO MEX, Xavier Caño Tamayo, de Attac, publica este categórico texto que en opinión mía, Chema Tante, viene a zanjar la cuestión levantada sobre las supuestamente abnegadas donaciones con que la gente delincuente fiscal pretende aliviar su culpa. Esto es definitivo, las fortunas no pueden justificar sus crímenes fiscales, derramando unas míseras migajas sobrantes de las riquezas robadas. Que paguen sus impuestos, que retribuyan como es debido a su personal, y no hará falta que donen nada.
Llevo días atendiendo como espectador al carrusel de comentarios y acusaciones que se cruzan por el asunto de la multimillonaria donación en equipos contra el cáncer del señor Amancio Ortega, de una parte, y el rechazo de Podemos a esta obra "caritativa" en la otra parte. Y va siendo hora de comentar algo, con más razón si aspiro a liderar Podemos en Canarias en unos días.
Si el ilustre gallego ha dejado de contribuir a la hacienda española, con artilugios contables, patrocinados por los políticos de turno, en seiscientos millones de euros -hasta dónde se ha sabido- el que done trescientos no deja de ser una inmoralidad legal, y éticamente deplorable.
El diputado Juan Márquez afirma que el Servicio Canario de Salud no debería sostenerse “con la calderilla de los multimillonarios”