¿A qué huele el fascismo? - por Pedro Luis Angosto
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, destaca este artículo
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, recomienda este artículo
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, destaca este artículo
Yo, Chema Tante, recomiendo este artículo de Angosto, al que solamente debo añadir que no es solamente en los territorios gobernados por VOX y PP donde se fomenta la "especulación inmobiliaria y la entrada de fondos buitre": los del PsoE y, en Canarias, la infame CC de la corrupción canaria, hace exactamente lo mismo. Lo diré como broma macabra: en Canarias, por ejemplo, VOX tiene poco espacio. Ya lo tiene acaparado esta derecha de CC que mantiene símbolos franquista y exacerba la desigualdad social que ya había recuperado Franco cuando tumbó la República.

Pedro Luis Angosto en NUEVA TRIBUNA trata de lo que sabemos, pero no asumimos. Que lo de Afganistán no es sino un capítulo más de la larga historia intervencionista USA y que los otros países han intervenido y mandado gente a morir y sufrir, al servicio de ese neocolonialismo USA. Ko señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado

Lúcida reflexión de Juan Carlos Acosta en DIARIO DE AVISOS, que se une al estupor que sentimos alguna gente, al observar la pasividad de la mayoría de personas ante una catástrofe climática que, si no nos conduce al aniquilamiento total, si a un colapso del que solo una parte de la Humanidad se salvará, como dice Eudald Carbonell. Acosta achaca, con mucho tino, en mi opinión, esta pasividad ante el desastre climático a la pérdida del conocimiento humanístico que permite el discernimiento, el criterio personal. Eso, sigo diciendo yo, Chema tante, es lo que explica que se sigan aplicando los conceptos desarrollistas que nos han traído hasta aquí. Que no es entienda que la cultura del derroche energético, de volar miles de millas para bañarse en un playa, de transportar por medio mundo alimentos, en lugar de producirlos localmente, es una locura.