Los socialistas europeos renuncian al estado del bienestar (Rafael Alba)

Bien dice, Rafael Alba, en este articulo que señala en EL BOLETÍN Francisco Morote de ATTAC Canarias: "Medio PSOE, medio PP y casi todo Ciudadanos, abducidos por el nuevo presidente francés. Ese tal Emmanuel Macron que acaba de volver a inventar la rueda. En efecto, medio Pp, la mitad que tiene todavía la pulsión de presentarse como un partido "moderno". Casi todo C's, porque esa gente se apunta a un bombardeo, con tal de llamar la atecnión. Pero sobre todo -y el artículo fue publicado antes de la monumental victoria de las bases psoeístas- algo menos de medio PSOE, solamente ese 39 por ciento que sigue enarbolando el "sentido de estado" para mantener su sumisión al neoliberalismo. Lo que cuenta Rafael Alba, de los grupitos que se arrejuntan con Macron es aplicable a las magras huestes del viejo PsoE. Y ahora es el turno del nuevo flamante secre general, de demostrar si sus intenciones son seguir esa estela de tragarse las mentiras de Macron o, al fin, hace buenas sus propuestas de recuperar las esencias socialistas de su partido. Hasta que llegue eso, nos podemos entretener leyendo la descripción de las miserables mentiras macarrónicas del tal Macron. Porque, como dice también Alba, de Portugal, no se puede hablar.




Es sabido (a veces, hasta se les escapa) que a esta banda fascista de este siglo que es el neoliberalismo, le gustaría que la gente se muera en cuanto no pueda trabajar. Por eso se extreman con el guineo de que el sistema de beneficios sociales es insostenible, porque la esperanza de vida se ha prolongado. En artículo que recomienda Antonio Aguado, en PÚBLICO y en su página personal, Vicenç Navarro desmonta de nuevo las pretendidas dogmáticas pero embusteras de los perversos teóricos neoliberales. Y sepan estos estúpidos defensores del negociete privado, que no hay nada que hacer.
En la página de ALTERNATIVA SOCIALISTA, en EL PLURAL y en NUEVA TRIBUNA, Víctor Arrogante retoma otro de los temas preocupantes de estos tiempos que vivimos bajo el hostigamiento neoliberal. Un concepto, éste del bienestar, que engloba un motón de cuestiones, todas ellas relacionadas con las conquistas logradas tras siglos de lucha popular. Una serie de victorias ciudadanas y sindicales que en la segunda mitad del sib¡glo XX se vieron fortalecidas por la presencia amenazadora de la Unión Soviética. Ahora, desaparecida esa amenaza, y aprovechando el adormecimiento de las masas, alegres y confiadas, el neoliberalismo ha reiniciado la lucha de clases.
Muy interesante punto de reflexión levanta Vicenç Navarro en este texto que aparece en PÚBLICO, NUEVA TRIBUNA o en su blog personal. Navarro empieza por alabar a Varoufakys y su iniciativa de partido europeo. La diferecnias de criterio que expone, en todo caso, creo que son más instrumentales que de fondo. A la afirmación del griego de que los estados están perdiendo capacidad de decisión y acción, dentro de la Unión, dice Navarro que eso es porque quieren, que Alemania hace lo que le da la gana e impone su voluntad. Y a la desaparición de los beneficios sociales del estado de bienestar, el profesor afirma que eso ocurre porque los partidos europeos de izquierda están desertando de sus principios ideológicos. Yo, Chema Tante, creo que en el fondo, ambos especialistas están de acuerdo.
La gente del Trabajo Social de Navarra le preguntó a María José Aguilar Idáñez, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha ¿Cómo ves el Estado de Bienestar y las Políticas Sociales en el contexto de hipercrisis en el que vivimos? Y la interpelada publica en su blo¡g personal la mjuy atinada respuesta que da. En tiempos en que las hordas ppera, psociata o de la coalición empresaria canaria. osan decir que han preservado el estado de bienestar, es bueno constatar como hace María José, que nunca ha habido en el estado español más que un estado de bienestar "tardío, raquítico y familista, por tanto, machista". 
Romän Rodríguez indica que la Oficina Económica de Moncloa “coincide con nosotros en que no habrá” nueva financiación ni garantiza compensaciones por recorte