
Dice Federico Aguilera Klink, al señalar este reportaje de Sato Díaz en CUARTO PODER: "A la diplomacia española no le parece conveniente pedir ayuda a Cuba.... ¿Será que los negocios farmacéuticos y de la sanidad privada no quieren dejar de seguir sacando tajada del coronavirus?.Y yo, Chema Tante, agrego que es la explicación más probable.En el estado español, con una sanidad pública desmantelada por los recortes neoliberales, la carencia de las y los profesionales de la medicina han obligado a contratar gente titulada fuera pero sin homologación. Sin embargo, la llegada de profesionales de Cuba, con otros criterios más sanos en el ejercicio de la medicina, pudiera sembrar de conceptos poco convenientes al negocio.

No hay manera. Canarias sigue con su calvario. En caebza de todas las clasificaciones de cosas malas, a la cola en las de cosas buenas. En Educación, Canarias, como de costumbre, lleva el farolillo rojo en el Informe Pisa del 18

Francisco Morote, de Attac Canarias recomienda, a quién todavía no sepa lo que es Vox, este artículo de Ricardo Rodríguez en EL DIARIO. Y yo, Chema Tante, agrego que, como siempre en la historia, la derecha fascista, sea la de Vox, Pp o C's, siempre ha tirado a favor de la gente rica. Ya lo sabes, si eres una persona rca, y además insensata e insensible, vota Vox, Pp o C's... es lo mismo.
Él lo sabe de sobra, me refiero a Antonio Morales, presidente del cabildo de Gran Canaria y a toda su laya de políticos y técnicos lacayunos que le rodean.
La celebración de un campeonato de freeride supondrá para los vecinos de El Bueno el calvario de tener cerrada al tráfico durante cinco días, la carretera principal del barrio.
Escribe Sara García, en EL PAÍS CANARIO, de ese mal endémico de nuestras islas deafortunadas. Esa grandísima parte de la gente isleña que se encandila con todo lo que venga de fuera en tanto que no puede reconocer atntos valores propios que tenemos. Por eso perdemos el habla y las tradiciones y nuestra forma de ser. Por eso hay en Canarias más pizzerias que restaruantes canarios. Por eso banalizamos nuestro comercio y cada día nos parecemos más a lo peor que haya por ahí, cuando tanto y tan bueno tenemos que ofrecer. Por eso, es fin, arrastramos el calvario de importar prácticamente el noventa por ciento de lo que consumimos, mientras nuestro sector primario languidece... Aunque no deja tampoco Sara de recordar que, pese a todo, todavía nos queda gente con sensatez...