Dimite José Miguel Pérez (no confundir a este miserable con el bueno, el palmero fusilado)

El bueno

El malo
Después de haber arrastrado por el fango político, sin necesidad ninguna, una trayectoria universitaria brillante, este tipo que podría haber quedado como persona honesta, dimite. La gestión de este preclaro catedrático, obtuso politico, en la dirección de su partido, ha estado en consonancia con las miserias y las servidumbres perpetradas por sus mandamases españoles. En su muro de FACEBOOK, Juan García Luján aprovecha la coincidencia en nombre y apellidos de este tolete con el de un palmero insigne para escribir un sabroso comentario que no dudo en reproducir.


En el franquismo la mili era obligatoria y cuando a un joven con antecedentes políticos de izquierda le tocaba hacer el servicio militar, era como una “oveja en medio de una manada de lobos”.
... que indignado por la matanza de las cabras que lleva sin parar el cabildo, o al menos en la intención de acabar con ellas matándolas todas, que va y me dice: “¡de Sevilla trajeron al verdugo que mató al Corredera, y siguen trayendo de Andalucía (Doñana), a matadores o verdugos de cabras!”
EL HUFFINGTON POST destaca este comentario de Pepa Bueno en la SER. Unas sabias palabras que relatan otra de las causas esenciales del deterioro político en el estado español: el alejamiento absoluto de las personas que se dedican a la política, respecto de la auténtica realidad que vive la gente.