Ken Loach: "...al Estado le interesa que haya parados para conseguir la sumisión de los trabajadores" [y la obsesión centralista del Grupo PRISA]

Aunque la palmaria intoxicación informativa practicada por el Grupo PRISA en general y, en este caso, de la SER, tergiversa el sentido de las declaraciones de Ken Loach, resaltando en su titular y en sus informativos radiados que el hombre está muy preocupado por el proceso soberanista catalán, "Las contrapreguntas del director Ken Loach al independentismo catalán", lo cierto es que la entrevista que le hizo Crisol Tuà tenía como razón y eje central la presentación de la película "Yo, Daniel Blake", que trata sobre las miserias que el neoliberalismo ha introducido en los servicios públicos. Concretamente en la seguridad social, que un día fue magnífica en el Reino Unido y ahora es un desastre discriminador. Lo del independentismo fue un tema sacado por los pelos, y la respuesta de Loach no se define en favor o en contra, simplemente, hace una pregunta lógica. Una pregunta que muchos soberanistas, no solamente de Cataluña, sino de todas partes, le contestamos afirmando que la independencia no es un fin, sino un medio de liberación social.

El residente en Viena Bruno Perera expone en LA VOZ LIBERAL DE LANZAROTE esta demostración (me temo que esa no era la intención de Bruno) de la grosera manera en que la Constitución del estado español vulnera los derechos de las minorías. Como demuestra Perera, la Constitución exige la aprobación de la gente de todo el estado para cuestiones que atañen a la población de una parte. Es decir que pone en manos del resto de los pueblos que sufrimos en este estado de derecha. el destino e intereses de una parte. Yo, Chema Tante, rechazo que sobre la conveniencia de Canarias decida gente de otros sitios, de la misma manera que creo que las canarias y canarios, como el resto de poblaciones del estado, no tenemos nada que decir sobre lo que atañe al pueblo catalán. Y como la Constitución heredada del franquismo dice lo contrario, está claro que esta Constitución no es democrática, vulnera el derecho de autodeterminación consagrado por la Carta de Naciones Unidas y debe sustituirse por otra que recupere al fin el hilo democrático truncado entre 1936 y 1939 por la felonía franquista. Y desde luego, debo decir que el titular que le ha puesto Bruno a su nota es claramente provocadora. No sé si es lo que desea, pero ya le digo a Bruno que los catalanes y las catalanas no van a armar ninguna guerra, eso es cosa de los imperiales, y, en todo caso, no sería una guerra civil.
Ramón Afonso señala en PÚBLICO este artículo en el que Pascual Serrano denuncia -otra vez- la que es sin duda una de las más potentes causas de la degeneración democrática que sufre el mundo desde tanto tiempo ha. La manipulación informativa, fruto de la presión, acoso, derribo y compra que hace el poder económico. Como dice Serrano con el símil del doble rasero, lo que demuestra todo esto, es la aplicación de la práctica de lo que llamamos (cada vez menos, por desgracia) en Canarias el fonil. Lo estrecho para el enemigo, lo ancho para el amiguete.
Inversión, empleo, desarrollo sostenible, más recaudación…y democracia
La segunda edición de este acuerdo rubricado por primera vez en 2014 señala la baja proporcionalidad y las elevadas restricciones de acceso y desigualdad en el valor del voto como los defectos más graves del sistema actual.
"¿Alguien cree todavía que la desigualdad es un accidente, y un error o inconsciencia que el machismo y el posmachismo se resistan a la Igualdad?" En su página AUTOPSIA, Miguel Lorente Acosta publica este contundente artículo en el que deja claro algo incuestionable. La igualdad es un objetivo a largísimo plazo, porque la sociedad le pone muchos obstáculos. Y digo yo que esto es un punto de reflexión que, para empezar, debe animar a apoyar las convocatorias del 7 de noviembre