Desigualdad: La brecha social crece con 58.000 nuevos ricos y 1,4 millones de pobres en cuatro años

En PÚBLICO, Eduardo Bayona firma este reportaje señalado por Antonio Aguado que constituye la enésima certificación del triunfo en toda la línea de las políticas neoliberales del Pp en este estado de derecha español. En efecto, las medidas rajoyanopperas han cosechado un éxito que no significa, claro, el éxito de los intereses populares, llámese como se llame ese partido. Porque lo que buscaba la horda ppera es una realidad, avanzar hacia la recuperación del viejo sistema, el que reserva todos los derechos y bondades de la vida, solamente para quien tenga el dinero para ello.

Francisco Morote, de ATTAC Canarias destaca este artículo firmado por Nick Beams, que reproduce el blog JAQUE AL NEOLIBERALISMO, del original aparecido en WSWS. La predicción del colapso social en USA no es discutible, solamente es una cuestión de tiempo. Claro que ahora la tremenda contradicción que ha embutido Trump con sus dementes actuaciones han venido a alimentar la fogalera de injusticias que vienen de la confusión entre la riqueza real y la riqueza artificial generada por la especulación financiera. Mientras el capitalismo se basó simplemente en la producción de riqueza auténtica, aunque luego acaparada por la oligarquía, el sistema era injusto, pero sólido. Ahora la codicia y la estupidez asociadas en esa escalada de creación de dinero contable, que no representa ningún bien material, precipita la injusticia en un marco de inestabilidad. Añádase a eso las tensiones raciales, por el abuso impenitente a los colectivos negros e hispanos... el follón está servido. Vamos a ver cuánto aguanta el sufrido pueblo USA, que, como siempre digo, no tiene la culpa de lo que hace su oligarquía.


Mediocres gallinas al servicio de las finanzas... un texto de Rafael Poch que da en el clavo... escribe Alejandro Aguilera Klink sobre este artículo que reproduce REBELIÓN del original aparecido en LA VANGUARDIA. El siempre lúcido Poch desliza, con el ejemplo de De Gaulle, el convencimiento que tenemos mucha gente: Que la política mundial ha perdido el valor de otros tiempos. De Gaulle, efectivamente y demás grandes estadistas, con sus inevitables fallos, con cuya ideología se podrá o no discrepar, pero que tenían otro sentido de la responsabilidad. Yo, Chem Tante, proclamo que, en la línea que señala Poch, con personas como De Gaulle, Kohl, Delors... no se produciría la actual sumisión al neoliberalismo alemán, que demoniza al déficit razonable, como mecanismo de financiación de la inversión pública y la atención social . Ahora, los truculentos detalles que se conocen sobre las zafias vidas de quienes mandan hacen añorar a aquellos tipos. Mientras De Gaulle se negaba a que su prole tuviera trato de favor, en estos tiempos vemos a este gentuallo contratando y pagando con pasta pùblica a sus hijas de quince años... Y, encima el avieso Fillon se atreve a intentar envolverse en la grandeza de esas figuras históricas... Es cierto Poch da en el clavo.
Siguen las pruebas de que las medidas neoliberales aplicadas en Canarias por el ignorante Paulino y el genuflexo Clavijo, con el entusiasta concurso de pperos de Soria y psociatas de josé Miguel y Patricia, solamente benefician a la gente rica, es la manera fastuosa en que crece la recaudación fiscal a las empresas, que no tiene corrleación con la mitigación de la pobreza y la precariedad laboral.
Francisco Morote, de ATTAC Canarias destaca esta crecientemente triste información, que lleva a la perpetua reflexión: Según el informe de la RED EUROPEA DE LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL, Canarias está en los puestos de cabeza, con Andalucía, Extremadura, Murcia, en los registros de pobreza, riesgo de pobreza y carencia de empleo. Pero lo grave es que Canarias tiene las mejores posibilidades de todo el estado español para afrontar las dificultades económicas.
En PÚBLICO, el siempre certero análisis del profesor Vicenç Navarro sobre la cuestión catalana y sus orígenes. Un asunto que, quienes son precisamente más importantes causantes, se niegan a reconocer. O a entender.