El desastre de una deuda sin escapatoria, Michael Roberts en SIN PERMISO - Carta abierta a los gobiernos e instituciones y prestamistas internacionales CADTM Comenta Francisco Morote

Francisco Morote recomienda y comenta el centrado artículo de Michael Roberts en SIN PERMISO y la Carta Abierta de las organizaciones participantes en la Semana Global de Acción para la Cancelación de la Deuda. El denominador común es que la Deuda Pública es una herramienta neoliberal de extorsión de los pueblos. Y que ahora, las oligarquías aprovechan el dolor y los quebrantos producidos por la pandemia para, con la excusa de "ayudar", en realidad, hacer que los fondos de las ayudas, imprescindibles para que la economía y el mundo no terminen en la catástrofe final, vayan a engrosar la ya asfixiante Deuda. Una cantidad brutal de dinero que jamás se va a pagar, pero que carga a las gentes del mundo con sus intereses despiadados y sus condiciones crueles.








En el desarrollo de la crisis catalana se abre paso la "posición equidistante" que, con el argumento superior, incontestable, de la llamada al diálogo, termina por el error de colocar en el mismo plano a las dos partes enfrentadas. Y eso es injusto. Con todos los errores de las gentes que reclaman su derecho a decidir, lo cierto es que siempre han estado abiertas a conversar. Ha sido el estado, hoy jerifalteado por Rajoy, quien se ha cerrado en banda. Antonio Aguado recomienda este artículo de Carlos Elordi en EL DIARIO, que pone las cosas, y sobre todo al capo Rajoy, en su sitio. Con un mención especial al papel desastroso jugado por Pedro Sánchez.
Escribe Carlos Elordi en EL DIARIO, de una realidad incuestionable. El artículo, que señalan Francisco Morote de ATTAC Canarias y Antonio Aguado, comenta que, gane quien gane las primarias psoeístas, la división interna es un hecho. Las heridas están abiertas y será complicado, si no imposible, restablecer la paz allá dentro. El Problema, dice Elordi con razón, es que esa división reproduce la de la sociedad. Esto no hay quien lo arregle y yo, Chema Tante, proclamo que no hay quien lo arregle, porque la pelea está entablada entre quienes entienden la política como un instrumento de redención social y quienes solamente escuchan a su codicia, ambición y egoísmo.