Sáhara y Palestina: indecentes resorts con sus dosis de aliño - por Óscar Presa González
Luis Portillo Pasqual del Riquelme y Chema Tante destacan este artículo
Luis Portillo Pasqual del Riquelme y Chema Tante destacan este artículo

Pablo Recio en 65 Y MÁS dice que se está pidiendo para personas mayores en residencias un cuarto pinchazo de eso que llaman vacunas , pero que vacunas no son y yo, Chema Tante, lo comento, porque no entiendo nada y veo mucho sufrimiento y poca comprensión.

Mucha gente nos preguntábamos a qué venía esa historia de la tercera dosis de la vacuna covid-19, si se había experimentado satisfactoriamente y bastaba con dos. Vergara nos lo explica con toda claridad desde EL DIARIO- Lo recomienda Ángel Rivero.
No soy independentista, pero tengo amigos que lo son y respeto su derecho a proclamarlo y a intentar conseguirlo. Ser nacionalista e independentista no es un delito. Querer acallar la libertad de expresión con porras y balas de goma si es un delito. Enfrentar a unos ciudadanos contra otros es, como poco, una canallada.
No piensen ustedes que el FMI es estúpido, que no sabe que lo que dice es mentira. Es, simplemente, una organización malvada, al servicio del neoliberalismo.
No piensen ustedes que el FMI es estúpido, que no sabe que lo que dice es mentira. Es, simplemente, una organización malvada, al servicio del neoliberalismo.
El FMI le dice a Rajoy que nada ha mejorado desde el inicio de su gobierno. En especial, que los datos más relevantes, paro, deuda y déficit, irán a peor. 27% de paro (ya me contarán, en Canarias, que vamos ocho puntos por delante). La deuda (buena parte de ella, odiosa), al 100% del PIB. El déficit, imparable. Y ¿qué dice el orate médico fondomonetarista?: que hay que doblar la dosis de la purga. "Abandonar los ajustes, no está contemplado", dicen estos cretinos con títulos de las mejores facultades de economía, demostrando la cabalidad de lema salmantino: "Quod natura non dat, Salmantica non præstat"
(Les invito a leer también un comentario de Rosalba Díaz)
Ya he dicho muchas veces que los tecnócratas ultraliberales se empeñan en disfrazar como remedio lo que es la causa del mal. La llamada crisis mo es sino una depresión consecuencia de unas recetas que buscan la pauperización de la población para dejarla indefensa ante la opresión de los ricos. Y lo consiguen, simplemente, paralizando la actividad económica. Es una fórmula suicida, pero a los ricos les da lo mismo