La estafa del mercado eléctrico - por Antonio Morales Méndez
A la hora de escribir este artículo (martes día 24 de enero, por la tarde) el precio de la electricidad para los consumidores del mercado mayorista se acercaba a los 99 euros por megavatio hora. Todo apunta a que durante la semana el coste se elevará hasta superar los 100 euros, cifra que no se alcanza, ni de lejos, desde 2013, cuando el ministro Soria se vio forzado a suspender las subastas que marcaban hasta entonces el precio de la energía ante la sospecha de una burda manipulación del sistema. Se optó entonces por eliminar la fórmula de las subastas trimestrales (en manos de fondos de inversión) y sustituirla por la que tenemos en estos momentos que establece la cotización del kilowatio cada hora. Se fabricó en aquella ocasión –ante el escándalo que supuso el aumento de las tarifas sospechosamente manipulado- una propuesta que solo se trataba de un puro maquillaje. La realidad es que han vuelto a las andadas. Que el cambio de propuesta no corrige los desmanes.
Alejandro Floría señala (y comenta) en el sitio THE OIL CRASH un revelador, por documentado y razonado, arrtículo de Antonio Turiel sobre la energía, en general y las actuales fuertes subidas del precio de la electricidad, en particular. La cuestión, dice Turiel, está por supuesto, como se ha dicho, en el aumento de la demanda consecuencia del descenso de las temperaturas, pero, sobre todo, en el suministro de combustibles. El asunto, otra vez, viene dado porque la energía se genera con combustibles no renovables e, inexorablemente, su precio subirá y el aprovisionamiento será cada día más problemático. La conclusión es obvia y, para Canarias, contundente e infamante: la solución está en las renovables, en las energías limpias. No se trata de una opción, sino de una obligación a medio plazo. Y yo, Chema Tante, acuso a quienes se emperretan en gasearnos las islas de mentirosos y tramposos, cuando difunden la falsa idea de que el gas "es más barato".

Román Delgado certifica en EL DIARIO CANARIAS AHORA la brutal lejanía en que se encuentra Canarias de su soberanía energética. A los tremendos perjuicios ambientales se suma el quebranto que supone pagar por la importación de combustibles fósiles para generar el 92% de la energía que consumimos. El gobierno del genuflexo Clavijo y de Ortega, el comisario empresarial, no hace sino alegar de su voluntad de promocionar las energías renovables. Pero eso lo hacen con las boquitas, en tantio que con las manitas siguen con su empeño con el gas. Mientras tanto, las dependencias energética y alimentaria siguen lastrando la economía de las islas, sometida a la explotación de la oligarquía.
En el último pleno del Ayuntamiento capitalino, la formación ecosocialista presentó una moción en este sentido, que fue aprobada por unanimidad. Roberto Padrón, concejal y portavoz de Sí se puede, argumenta: “El modelo de los transportes en Canarias está basado casi en su totalidad en el uso del petróleo, lo cual genera importantes impactos medioambientales en nuestro frágil territorio, y también socioeconómicos, pues el precio de los combustibles fósiles es ya muy elevado, y tenderá a subir a medida que éstos sean más escasos”.
Para José Luis Hernández, concejal ponente de la moción, “por los impactos ambientales y económicos que ocasiona, por el indiscutible cenit del petróleo y el fin del petróleo fácil de encontrar y barato de producir, no es descabellado pensar que el actual modelo energético esté llegando a un punto de inflexión y por tanto es necesario que desde una institución tan influyente como nuestro ayuntamiento se empiecen a dar pasos significativos para ayudar a la implantación de un nuevo modelo en el que el impulso de los vehículos eléctricos puede ser un gesto más que simbólico”.
La organización cree necesario luchar desde el ámbito municipal para derogar el “impuesto al sol” del Partido Popular. Eligio Hernández Bolaños, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presentará al Pleno ordinario del próximo día 30 una moción en la que pide la adhesión del Consistorio al manifiesto de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético en el que se exige la derogación del Real Decreto 900/2015, de 9 de octubre.
Apuesta por el transporte sostenible, la implantación de una red de recarga e incentivos para su introducción efectiva