Ganó Biden, ¿y ahora qué?, Atilio Borón, en su web o LA HAINE

Sobre lo que ha ocurrido en USA, ya se ha dicho bastante, se ha dejado claro. Conjurado el riesgo mayor, el de tener a un loco desatado en la cúspide del impero, enfrentemos ahora la realidad, que es que hemos regresado a la situación anterior: USA sigue siendo la potencia agresiva, expansionista y dominadora que siempre ha sido. Que, sea el burro o el elefante demócrata o elefante quien mande, USA seguirá fastidiando la democracia allá donde ponga el ojo, la mano y la bala. Eso nos dice Atilio Borón en este artículo que Francisco Morote, de Attac Canarias, señala en la web del autor o en LA HAINE. Que poco ha cambiado pero, siguiendo a Fidel, hay que fijarse en los detalles. Yo, Chema Tante, en todo caso y sin ninguna intención de enmendar al maestr Borón su autorizado criterio, quiero creer que la calle está empezando a hacerse sentir allá arriba y que la gente como Bernie o Alexandria podrán conseguir que los detalles se sientan un poco más.







Francisco Morote, de ATTAC Canarias, subraya en PÚBLICO y en el blog personal del autor, este artículo en el que Vicenç Navarro aporta una explicación esencial del triunfo de Trump. Parece mentira que algo tan obvio escape a las entendederas de tanto analista. La cosa es que el abandono de los partidos supuestamente de izquierda o progresistas de sus postulados de defensa de las masas trabajadoras, empuja a la gente a las fórmulas radicales que es engodan con sus falsas promesas y sus falsas acusaciones. La causa de la causa es la causa del mal causado. Y en este caso, la causa de que haya en USA tanta gente que piensa como Trump, y por eso le ha votado, es que el partido demócrata es tan neoliberal como el que más. Y por ello, el electorado ha caído en la trampa del neoliberalismo extremo, el de Trump, que recupera el fascismo sin tapujos.



Breve, pero sabroso y revelador artículo de Isabel Saavedra en TAMAIMOS, en el que ofrece la clave de que se esté sabiendo tan poco y tan engañoso sobre los ejercicios de líbido de Eustasio López.