Federico Aguilera Klink y Chema Tante recuperan este texto de Hickel, por su evidente interés y por no haber perdido -lamentablemente- nada de vigencia. Todo lo contrario. La gravedad del asunto ha aumentado exponencialmente, en estos dos años. La Humanidad ha perdido el tino, si es que en algún momento de la Historia lo tuvo
Federico Aguilera Klink y Chema Tante recomiendan este artículo que propone una buena idea, pero que necesita un gobierno que gobierne y no unos comerciales de la banca obedientes. Y esto debería abrir de nuevo el debate sobre cómo las medidas de política financiera podrían enderezar las actuaciones productivas y comerciales, pero solamente se utilizan para mejorar las condiciones y beneficios de las empresas privadas, con absoluto desentendimiento de lo que conviene a la gente