lacasademitia.opennemas.com
El predominio en las relaciones contemporáneas de la dominación masculina, es decir, el patriarcado en sentido general, sigue penetrando en la mayor parte de las instituciones sexistas tradicionales, como el ejército, la iglesia, la monarquía y el aparato burocrático administrativo del estado. Paralelamente, el proceso de capitalización total ha sabido confabularse con estas instituciones jerárquicas y machistas, adaptándolas al sistema directo o indirecto de explotación y subordinando a las mujeres mediante la división sexual del trabajo en la empresa capitalista, o relegándolas a las tareas reproductivas no remuneradas e invisibilizadas, pero socialmente indispensables para el mantenimiento de la vida.