Ahí tienen lo que buscaban, peperos y peperas: 2.500 estudiantes de la ULL han colgado los libros
Multipliquen esa cifra de 2.500 proporcionalmente por el número de centros universitarios, y tendrán una idea aproximada de la magnitud del desastre impulsado por la maldad pepera. Detrás de todas sus proclamas, sus protestas de que defienden la excelencia y el rigor, la derecha brutal oculta sus auténticos propósitos: que no pueda estudiar más que la gente de su clase. Querían -y lo están haciendo- acabar con esa que ellos consideran aberración de que haya economistas rojeras, juristas que defienden a trabajadores y trabajadoras, médicos y médicas que quieran trabajar solamente en la sanidad pública, sin mercantilizar la sanidad profesionales, en fín, que tengan algo más que el dinero como lubricante de sus vocaciones... Eso no podía ser, esa extravagancia no la podía permitir la derecha, defensora de los de arriba.

Lo que las familias tienen que exigir es que la enseñanza sea totalmente pública, gratuita y de calidad,
En CANARIAS 7, Emilio González Déniz hace una sibilina llamada a tanto y tanta nacionalista o a tanta gente que sin serlo explícitamente, siente a Canarias como algo importante.
La Palma recupera la denominación que desde los años 20 tenía el día del libro en la isla: La Fiesta del Libro. Y lo celebra con una suleta de libros, en busca de lector.