Scott Ritter escribe en CONSORTIUM NEWS sobre las causas de la guerra. Lo señala Federico Aguilera Klink, que añade: "Otra lección de cordura.... por parte de un exmilitar de EE.UU." Y yo, Chema Tante, digo otra vez que la guerra es injustificable, todas las guerras, no unas sí y otras no. Y que las armas matan y crean sufrimiento. Todas las armas, no unas sí y otras no. A mi dolor por el sufrimiento de gente ucraniana, uno el dolor por la gente palestina, saharaui, libia, siria, yemení... al aplauso por que se acoja a gente refugiada de Ucrania, uno mi exigencia de que se acoja a la gente que se está jugando la vida en el Mediterráneo y el Atlántico...

Por qué Rusia está volviendo loco a Occidente Pepe Escobar en OBSERVATORIO DE LA CRISIS y REBELIÓN, se apoya, entre otros, en testimonios de Glenn Diesen, profesor de la Universidad del Sureste de Noruega y de la Escuela Superior de Economía de Moscú. y de Lev Gumilev, autor de “La Antigua Rusia y la Gran Estepa”, para bosquejar un análisis brillante de lo que ocurre en las relaciones entre Europa y Rusia. Y b se olvida Escobar de mencionar el papelón ridículo que ha hecho otra vez, un sujeto patético como Borrell. El artículo de Escobar lo recomiendan Francisco Morote, de Attac Canarias y Federico Aguilera Klink Y yo, Chema Tante, agrego que mientras Europa se debate en la contradicción de pretender ser una unión de estados, pero en realidad ser una herramienta neoliberal, extensión de la política USA, Rusia aplica el tremendo valor del pragmatismo y de su condición euroasiática.
Conmoción, asombro, espanto, es lo que acierto a decir de un joven, europeo, piloto, preparado, culto y bien formado, con una aptitud impecable, que de repente decide estrellar un avión contra una montaña con 150 personas dentro, sin, al parecer, motivación terrorista alguna. ¿Qué pasó por su cabeza entonces?, ¿lo dejó su pareja?, ¿estaba a disgusto con el jefe? Da igual lo que pasara, nada justifica una acción como esa. Y ahora, dirán que estaba loco, y no lo voy a discutir, si es verdad lo que nos cuentan, no puede estar cuerdo alguien que desprecia de esta manera la vida humana.