
No expresa precisamente alegría, Beatriz García en este texto que resalta Francisco Morote de Attac Canarias en LIBRE MERCADO. Todo lo contrario. Yo, Chema Tante, hago ver que el artículo es un aviso a navegantes, a los patrones de la oligarquía empresarial, para que no bajen la guardia, no sea que Iglesias y Sánchez pretendan salirse de las instrucciones de no tocar un pelo a la gente rica. Desde las comillas que le endilga García a"los ricos" a la línea de todos los medios en que ha oficiado, García demuestra ormar en las filas de economistas que profesan la fe neoliberal.

Gravísima situación la que denuncia Juan Torres en PÚBLICO y YOUTUBE. Desde siempre, en toda su vida, la Unión Europea ha perseguido, en aras de la defensa de la sacrosanta competencia, todo tipo de ayuda estatal a las empresas, porque supone un agravio comparativo para otras empresas de otros estados. Ahora, con la tremenda crisis económica, se están permitiendo esas ayudas, pero, claro, como no termina de cristalizar el Plan de reconstrucción, con dinero de la Unión , los estados están viéndose obligados a apalancar financieramente a sus empresas recurriendo a Deuda Pública. Pero no están en la misma posición países como Alemania para acceder al endeudamiento. De manera que aquella sacrosanta competencia se está desintegrando. La Europa del Norte, la opulenta, otra vez, crujiendo a la del Sur. Y, además, como indican Nicola Scherer y Alfons Pérez, las ayudas estatales, en el Sur, como en Norte, se conceden a empresas depredadoras del ambiente y evasoras fiscales

Yo, Chema Tante, digo que ya se escuchan fuertes voces reclamando la continuidad de las erróneas tesis neoliberales. Ya Casado está largando ese infundio de que hay que atender a las empresas, incluso antes que a la sanidad "porque la sanidad se paga con los impuestos que pagan las empresas" ha dicho el presidente del partido mal llamado popular en el Congreso. Tanto ese partido como el directamente fascista VOX están responsabilizando al PSOE y a Unidas Podemos de la indefensión con que la sanidad del estado español ha tenido que enfrentar a la pandemia. No son capaces de reconocer que la penuria de medios y el desmantelamiento del sistema de sanidad pública viene directamente de la aplicación de las medidas austeritarias marcadas por el neoliberalismo. Es decir, que el neoliberalismo no asume su culpa, tanto en la aparición del maldito virus, como en la carencia de recursos para proteger a la gente contra la infección. No. La economía oficial neoliberal no puede reconocer que los hechos han demostrado trágicamente lo que la lógica ya advertía: que la economía de mercado es un error. Carles Manera, que no es un historiador de la economía, sino un historiador y economista, recurre a la historia para encuadrar este magnífico artículo que publica en el blog de ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS alojado en EL DIARIO. y así, de Polanyi a Keynes, pasando por Aristóteles, Smith, Hume, Schumpeter, von Misses o Hayek, demuestra que la solución a las crisis -que causa el liberalismo- viene precisamente de la intervención pública. Y que, solamente la fiscalidad progresiva y la inversión pública afianzan la economía y fortalece a las sociedades contra las crisis. Inducidas o sobrevenidas, agrego yo, Chema Tante.

En artículo señalado en APORREA por Iris Pérez, María Alejandra Díaz sale al paso de quien intente sustituir al neoliberalismo con el ordoliberalismo. Ninguna de estas dos escuelas puede convenir a una concepción de justicia social de una economía.

Aunque luzca un tanto tenebroso, el artículo de Juan Vázquez Rojo, que señala iris Pérez en la REVISTA TORPEDO y ESPECIE EN PELIGRO, no hace más que ser realista. En esencia, lo que nos dice Vázquez Rojo es que, a pesar de la evidencia de que, como especie, estamos en un serio peligro, no terminamos de tomar conciencia de ello. Ante esto, la necesidad se plante en términos colectivos. Las soluciones hay que buscarlas socialmente. De otra manera, como dice Vázquez, el mercado nos ofrece salidas adormecedoras.