La gestión de Noemí Santana en fríos datos estadísticos: una persona muerta en Canarias, cada 2 horas y media, esperando por la dependencia - por A. Ramírez


Declaraciones de Francisco que difunde la SER. Y yo, Chema Tante, digo que, a estas alturas de la Historia, no es cuestión de avalar la sinceridad del Papa ni de la Iglesia Católica. Esto sunea mucho a operación de imagen. Sin embargo, en lo que dice el argentino obispo de Roma, tiene más razón que un santo. Y estas verdades les caen como una losa a toda esa gente que se da golpes de pecho, que no pierden ocasión de empingorotarse para acudir a una celebración litúrgica, pero que no hacen puñetero caso a lo que dice el jefe. "Salario Universal", "frenar la locomotora descontrolada", Bellas paalbras y seguiremos con lo nuestro.




Javier Pérez Royo, desde EL DIARIO, remarca una cuestión que se olvida con facilidad. Que Juan Carlos Borbón es un ciudadano, pero no un ciudadano más. Lo dice la Constitución. El artículo lo recomienda el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, insisto en que es una auténtica inmoralidad que se pretenda defender la igualdad entre todas las personas y, en el mismo momento sostener que la trayectoria política de alguien le avala para perpetrar fechorías sin que se pueda ni decir, mucho menos investigar. Y, como dice con tanta autoridad, no es posible que se enarbolen ahora de nuevo conceptos decimonónicos como esa identificación de la Monarquía con el estado. El ciudadano Juan Carlos Borbón puede y debe ser investigado. "La Constitución no lo prohíbe"

David Torres hace en PÚBLICO este ejercicio de análisis comparatIvo entre las personalidades de estos dos tipos funestos para la política y las sociedades de este reino de Felipe el Último. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado yo, Chema Tante, agrego que, estando de acuerdo en todo con lo que dice Bollero, pienso que en la maldad compartida por Aznar y Felipe, lo del segundo es todavía peor, porque, al menos, el primero jamás engaño a nadie.