
Luis Portillo Pasqual del Riquelme señala esta información de CONTRAMUTIS sobre la justa irritación del FPOLISARIO por una sentencia del Supremo. Un sentencia que dice que los nacidos en la colonia española no tiene derecho a la nacionalidad española. Esto demuestra que las y los integrantes del alto tribunal o son ignorantes, o tienen muy poca memoria o muy mala voluntad. Sus señorías, algunas de las cuáles demuestran tanta querencia por las cosas franquistas, deberían tener en cuenta que hasta que el estado español huyera ignominiosamente de su colonía, sigiendo las órdens de Marruecos y USA, el territorio saharaui era considerado territorio español, al punto de que había procuradores en las Cortes franquistas.

Coronavirus: Parte de novedades. Desescalada. Protesta por incumplimiento de medidas en avión. Acuerdo sobre ERTE. Aplazamiento de inversiones hoteleras. Querellas contra el Gobierno en el Supremo, Prensa canaria del 11 de mayo, selección y notas de Domingo Méndez

Muy interesante informe de Alejandro López de Miguel y Julia Pérez, que señala en PÚBLICO Carlos Ortíz de Zárate. Y cuidado, porque lo que han hecho López de Miguel y Pérez, tiene su mérito Resumir el tremendo esperpento jurídico que ha armado la Justicia española es una tarea complicada. Esta jarca de juristas se ha puesto en rodículo en todas las instancias europeas. Yo no tengo capacidad para discernir si el problema es carencia de conocimientos jurídicos, que n o me extrañaría, pero sí que estoy convencido de que el rencor y el fanatismo nunca han sido buena compañía para la justicia.

El coherente veterano militante socialista Antonio Aguado señala comenta y celebra esta información ofrecida por PÚBLICO sobre la sentencia del Supremo,que da la razón a quien la razón tenía. Yo, Chema Tante, soy muy escépticos ante las maniobras neoliberales, pero no cabe duda de que esta sentencia es una victoria popular. Popular, de verdad, pero un derrota del abyecto partido oligárquico que usurpa tan digno apelativo.

Las oligarquías herederas y beneficiarias del régimen franquista, fueron muy hábiles y eficaces, con su dominio de los medios de comunicación mercenarios, para implantar en la mente colectiva de los pueblos de lo que queda del imperio español la falaz idea de que se había restaurado la democracia arrasada en el estado, y que la llamada Transición fue una maravilla. Por suerte, algunas mentes insignes y algunas personas intrépidas se han negado a aceptar estas mentiras y denuncian una y otra vez las miserias democráticas que sufrimos. El prestigioso catedrático Bartolomé Clavero es una de esta personas, poseedor de una de esas mentes, que resisten ante la perversidad, y acaba de publicar su libro Constitución a la deriva. Imprudencia de la justicia y otros desafueros (editorial Pasado & Presente). Con ese motivo, ha sido entrevistado por Gustau Nerín para EL NACIONAL CAT. Y, desde luego, la entrevista, que recomienda Julián Ayala, tiene un alto valor esclarecedor.

El coherente veterano militante socialista Antonio Aguado señala en EL DIARIO este rotundo artículo de Javier Pérez Royo. Hay que recordar que ni Aguado ni Pérez Royo son soberanistas, pero eso no les impide bregar por la libertad y por los derechos de la gente. Pérez Royo, prestigioso constitucionalista y -no me canso de repetirlo- prueba viva de que en el estado español existe una multitud de juristas con la debida preparación y el obligado sentido democrático, a pesar de que luego las cúpulas del Poder Judicial estén ocupadas por la morralla de la profesión. Y Pérez Royo demuestra que colocar el juicio a los y las independentistas catalanes en el Tribunal Supemo es otra de las arbitrariedades acostumbradas por esta Justicia burda, ignorante, prejuicista y fanatizada que luego acaba siempre haciendo el ridículo en las instancias europeas e internacionales.