Valeroso artículo de Pasqualina Curcio en OBSERVATORIO DE LA CRISIS. Lo señala Federico Aguilera Klink y yo, Chema Tante, digo: Curcio da una intrépida lección de humanidad y de la dignidad de los pueblos Ahora, el petróleo venezolano se me mide dólares, rublos o yuanes, que es como se lo está ya pagando China a Arabia Saudí. El petróleo venezolano, el petróleo popular, se mide en dignidad. Y llamo la atención a esa alusión que hace Curcio: USA le ha propinado un trato bélico a Venezuela, durante varios años. Una vez más, Viov a el bravo pueblo.

Edem Peña firma este artículo de MISIÓN VERDAD en MEDIUM, clarísimo, sobre las dificultades de un pueblo asediado para solventar una situación ya viciada por el embate del neoliberalismo. Y Federico Aguilera Klink, que señala el texto, me incita a comentarlo. Y yo, obediente, lo hago. Tanto en Venezuela, como en Canarias como en tantas partes del mundo, los problemas los creó el neoliberalismo, la pandemia los ha potenciado. Solamente la cordura del regreso a lo local nos podrá salvar.

Nota de Chema Tante: Con el alma sobrecogida por los acontecimientos en Venezuela, ante los que solamente cabe desear que al fin pueda encontrarse la fórmula de entendimiento, tenemos también la mirada estremecida puesta sobre los episodios de xenofobia de los que es víctima la emigración venezolana. Una emigración, que no se olvide, motivada principalmente por motivos económicos. El profesor canario en Ecuador, José Manuel Castellano nos ofrece su impresión sobre la oleada intolerante que ha desatado el crimen nunca justificable perpetrado por un salvaje. Salvaje, por asesino, no por venezolano.