España, un país de la zona euro que va en la senda del progreso, por la corrupción, su imagen desmerece - por Erasmo Quintana
España, un país de la zona euro que va en la senda del progreso, por la corrupción, su imagen desmerece
Erasmo Quintana
Antes de empezar el presente comentario convengamos, mis amigos, en que la “corrupción” forma parte de nuestra idiosincrasia. O del ADN, como quieran. Con el tema recurrente de las corruptelas, ya estábamos familiarizados en que era parte consuetudinaria del Partido Popular. La sorpresa nos vino con la aparición de la misma en el PSOE. Mayúscula confirmación de que la corrupción pertenece a todo partido político que tiene compromiso de gobierno.
Leopoldo Puente, magistrado del Tribunal Supremo, reclamó a Adif y a la Dirección General de Carreteras expedientes de obras indiciariamente adjudicadas, tras las instrucciones de la supuesta trama, solicitando a la Audiencia Nacional valoración de la imputación por indicios de la que fuera presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, así como del director general de Carreteras, Javier Herrera, ambos por presuntas adjudicaciones a constructores. También han sido citados a declarar en consideración de imputados cinco empresarios corruptos, de compañías adjudicatarias. Ferrovial ha demandado a Acciona por espionaje industrial a la hora de ofrecer costos, conociendo la propuesta de la competencia. Los socialistas canarios asimismo están concernidos por las grabaciones de Koldo, que también había viajado a nuestro Archipiélago, tras el que se produjo una adjudicación de reforma del Cine Royal, de resultas que está siendo investigado por el Tribunal Supremo. Ángel Víctor Torres, a la sazón presidente del Gobierno de Canarias, ha dicho ante la comisión del Parlamento Canario que investiga el caso en nuestras Islas durante la Pandemia, que “no van a encontrar ninguna actuación mía fuera de la legalidad”.
En cuanto al presidente, Pedro Sánchez, se le ve preocupado y bastante desmejorado, ya que el escándalo se trata de compañeros sobre los que tenía la máxima confianza. Pese a todo, parece que desde su incuestionable responsabilidad ha barajado todas las posibilidades, inclinándose por mantenerse en el cargo de presidente, aún sabiendo que esto le ha supuesto pérdida de confianza de la ciudadanía, así como de la mayoría parlamentaria. Quiere que la oposición le presente una moción de censura que posibilitaría, mediante obligada presentación de programa, la alternativa que tienen las derechas para nuestro país, cosa que no hará Núñez Feijóo, del Partido Popular, pues al no tenerla garantizada, supone que reforzaría la imagen del presidente Sánchez.
En el devenir lógico de los acontecimientos, el supuestamente corrupto político, Santos Cerdán, ya ha entrado en la cárcel de Soto del Real, sin fianza y en condición preventiva de destrucción de pruebas. El supuesto corrupto está en prisión, pero ¿qué pasa con los corruptores? Para que haya corrupto, tiene que haber corruptor. Ello está claro. ¿El corruptor es inviolable, a guisa del Rey emérito, que no se le puede juzgar? El sentido común nos dice que no puede haber una figura sin la otra. Si no es posible el corruptor tampoco habrá corrupto. Santos Cerdán, compañero de la máxima confianza del presidente Sánchez y gran negociador; el exministro de Transportes, José Luis Ábalos y el conseguidor Koldo García, al parecer urdieron una trama corrupta para, fraudulentamente, adjudicar obra pública, por la que cobraban comisiones ilegales. Este proceder en los aledaños de la Administración Pública ¿es alguna novedad? Con total rotundidad, no. Es tan vieja como mismo lo es el procedimiento público de las actuaciones del Estado. ¿Y el dinero de las mordidas, dónde está? La UCO ha barajado Suiza, Andorra, Panamá, pero se inclina por Armenia, en la región del Cáucaso.
Se valían Cerdán y Koldo de Servinabar, empresa que les valía para las adjudicaciones de obra pública. Con la información que ha ido apareciendo, ya nadie duda que en el corazón mismo de la trama corrupta aparece Santos Cerdán, y del que el juez sospecha que era el máximo responsable del diseño de los mecanismos tendentes a la concesión irregular de la obra pública, así como del cobro de las comisiones (mordidas) y del reparto entre los diferentes partícipes, todo lo cual pudiera afectar a cargos del Gobierno (es un supuesto), que de darse pondría en serios apuros al mismo presidente Sánchez. Y ante un comentario del escritor Javier Cercas en EL PAÍS, poco afortunado, que ha tenido mucha repercusión en redes sociales, le hemos contestado: “Destaparse, estimado Javier Cercas, lo que hacía Cerdán con otros dos cómplices fue un duro golpe que recibió Pedro Sánchez y resto de compañeros, los cuales se mostraron al principio totalmente incrédulos. ¿Conoces a alguien que pueda descubrir la traición de algún compañero cercano? Ésto es algo que te puede suceder a ti, toda vez que es imposible adivinar lo que bulle en el hondón más profundo del alma de personas que tratas a diario. Así que no seas tan severo con la víctima, que es Sánchez y resto de compañeros del partido”.
En otro orden de cosas, comentar qué extraño que ministros y gente del PSOE le hayan comprado todo el cuento de la guerra sucia nacida de un supercorrupto Partido Popular (es el más corrupto de Europa), como vulgar manera de derribar el actual Gobierno de coalición, y así poder celebrar elecciones anticipadas. A la cabeza de este disparate, qué casualidad, se encuentran Felipe González, Alfonso Guerra, Lambán y García Page, entre otros afiliados y exministros socialistas. Éstos vienen haciendo fuerza en favor de que aparezca el nazifascismo a gobernarnos. Eso, sí, que vengan el Partido Popular y Vox, única alternativa posible en estos momentos. En verdad, ¿estamos todos locos?