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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

La política de trompicones de Donald Trump - por Joaquín Rábago

FR JR

Algunos otros de Joaquín en La casa de mi tía

La política de trompicones de Donald Trump - por Joaquín Rábago

Resulta difícil,  cuando no directamente imposible,  entender la estrategia de Donald Trump en política exterior si es que el presidente de EEUU tiene alguna.

Donald Trump, en el momento de firmar la orden ejecutiva sobre las duchas. / YouTube (WSJ News) CTXT
Donald Trump, en el momento de firmar la orden ejecutiva sobre las duchas. / YouTube (WSJ News) CTXT

Los enviados especiales por él elegidos para intentar resolver tanto el problema de Ucrania como la crisis de Oriente Medio parecen perseguir políticas muchas veces contradictorias.

Así, el general jubilado Keith Kellogg, al que encargó de diseñar un plan para acabar con la guerra de Ucrania sigue una estrategia distinta del empresario y amigo personal de Trump Steve Witcoff.

WITCOF CON PUTIN
WITCOF CON PUTIN

Mientras que éste se entiende bien con el presidente ruso, Vladimir Putin, con quien ha mantenido varias reuniones en el Kremlin, Kellogg parece sentir más simpatía por Ucrania,  y hay quien le acusa de poner trabas a un acuerdo con  Moscú.

KELLOGG CON ZELENSKI
KELLOGG CON ZELENSKI

Y lo atribuye no sólo a motivos ideológicos, sino también a la posible influencia de la hija de Kellogg, quien está  al frente de una fundación, la Weatherman Foundation,  que se ha dedicado a ayudar a Ucrania desde la invasión rusa.

Algo parecido ocurre con Irán, y así mientras que Witcoff, enviado especial para Oriente Medio, trata de tender puentes con Rusia, aliada de Irán, para evitar un ataque contra este país como quieren Israel y los halcones de Washington, el jefe del Pentágono,   Pete Hegseth no facilita precisamente esos esfuerzos.

Así, Hegseth  envió a Teherán un provocador mensaje que rezaba así: “Sabemos que apoyas a los hutíes. Estamos al tanto de lo que haces. Pero sabes muy bien de lo que es capaz Estados Unidos, y te avisamos de que pagarás las consecuencias en el momento y el lugar que elijas”.

A lo cual un profesor y politólogo iraní, muy próximo al Gobierno de Teherán, contestó con otro:  ”Conocemos tu apoyo letal a los sionistas, esos asesinos de niños y violadores.  Sabemos muy bien lo que hacéis y vosotros sabéis también muy bien de lo que es capaz la Resistencia. Estáis avisados”.

Mientras tanto y tras la sonada bronca con Zelenski en la Casa Blanca, Estados Unidos se ha apuntado un tanto al firmar un supuesto “acuerdo”  con Ucrania para la explotación conjunta de sus recursos naturales, entre ellos las tierras raras, que por cierto se encuentran en buena parte en los óblasts ocupados por Rusia.

Aunque según algunos, el acuerdo final no es tan leonino como el primero  propuesto por Washington, hipoteca la soberanía del país y lo convierte prácticamente en una colonia económica y política de EEUU.

Frente a lo reclamado por Zelenski, la Casa Blanca de Trump no da a Kiev garantías de seguridad aunque sí  podría seguir ofreciéndole de momento su inteligencia militar y quizás también material bélico para su guerra con Rusia. No es el momento de aflojar la presión sobre  Putin.

No parece, sin embargo, que Trump vaya a solicitar permiso al Congreso,  como hizo repetidamente su predecesor demócrata y pretenden aún hoy los halcones de ambos partidos, para  que autorice nuevos paquetes de ayuda militar masiva a Kiev.

 

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
mancheta en 2025