
* En La casa de mi tía con la colaboración de Francisco Morote, de Attac Canarias


Dice Federico Aguilera Klink, al señalarlo: Informe de Ecologistas en Acción sobre residuos de pesticidas en alimentos en España....terrorífico. Y mientras, en Canarias, la Consejería de Agricultura 'invierte' 250.000 euros en hacer un estudio sobre la soberanía alimentaria en Canarias....como si no estuviera claro...y para seguir sin hacer nada...En efecto, agrego yo, Chema Tante, en Canarias, donde el sector primario es un elemento estratégico de primera prioridad, de cara a la reconstrucción del desastre a que nos ha llevado el turismo masivo, la catástrofe climática y la crisis de la pandemia, la Consejería de Agricultura no sabe nada y pierde el tiempo y el dinero en divagaciones sobre la Soberanía Alimentaria. Si el Gobierno de Canarias y en especial la consejera de Agricultura supieran y cumplieran su deber, la Soberanía Alimentaria, el impulso a la agroganadería local, sería un hecho, y la población canaria podría consumir alimentos frescos no contaminados. Pero Ángel Víctor Torres y Alicia Vanoostende continúan con las erráticas gestiones de siempre, en el gobierno canario, estallarse el dinero en estudios -generalmente a gente de fuera o poco enterada, para al final, no hacer nada. Y lo repetiré: Solamente el producto fresco, local y controlado garantiza no estar repleto de tóxicos.

David Bollero, David Torres y Juan Carlos Escudier, los tres en PÚBLICO, tres artículos que recomienda el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado, condenando lo que yo, Chema Tante, creo que son unas de las manifestaciones más abyectas que puedan contemplarse en el mundo. Una plasmación de la zafiedad, la absurdidad y la maldad protagonizadas por unas gentes arrogantes, egoístas y descerebradas. En todas partes, las gentes ricas tienen que demostrar su ausencia de moral. Debe ser por eso que son ricas.

Cuántas veces hay que recordar que las críticas a las curias, en Roma y en los estados, son eso, a las curias, pero de ninguna manera a quienes viven con honestidad su fe, siguiendo las exhortaciones de amor y caridad de su Fundador e, incluso, haciéndolo en muchos casos, con abnegación y heroísmo. El padre Ángel es uno de esos numerosos casos. Y su crítica a quienes se quedan en los ritos y las formas de la religión, pero abjuran de los conenidos sustanciles de ella, merece ser reconocida.

Un muy interesante trabajo de Chris Smaje en LOCAL FUTURES, que señala Federico Aguilera Klink. Un cuestión que es de aplicación en todo el mundo, pero muy en especial, en territorios alejados, como el de canarias que, con una tradición agrícola muy sólida, con unas condiciones climáticas inmejorables, importa de mercados remotos el 90 por ciento de todo lo que come su población y comen las y los turistas, 16 millones, que viene por acá. Como dice Smaje, un suicidio al que nos han condenado los gobiernos felones de antes y parece que nos sigue condenando el de ahora, siempre sumisos, todos ellos a los designios de la toleta empresarial que destroza Canarias. La soberanía alimentaria, consumir comida de producción local, es una cuestión de supervivencia. Lo contrario, de muerte. Y quien provoca la muerte, es un asesino y si la muerte es colectiva, lo es también el asesinato.