El poder de la Iglesia en la educación: 2.400 centros concertados con el Estado y 1,5 millones de alumnos - por Raúl Bocanegra
Nicolás Guerra Aguiar señala esta infamante información en EL DÍARIO sobre el aumento del coste público por una decreciente enseñanza de religión. Y yo, Chema Tante, digo que esto es una prueba más de la opresión ideológica de una derecha que no deja de mandar en este estado, en contra de la vouylyad popular y de la realidad de las cosas.


El coherente veterano militante socialista Antonio Aguado señala esta crónica que hace Beatriz Asuar en PÚBLICO, sobre esta descorazonadora pero evidente realidad: en este reino de Felip el último, la educación ha sido abandonada a su suerte. Por cierto que el economist venezolano Carlos García me escribe, a cuenta de esta noticia y me di e que las autoridades educativas de este estado español pueden ir a Venezuela para que comprueben el éxito académico que está acompañando a la escuela pública bolivariana. Y, esto lo digo yo, Chema Tante, está ocurriendo a pesar del titánico esfuerzo de las y los docente de la escuela pública, que se dejan la piel por aliviar los efectos que el austeritarismo neoliberal ha causado en la escuela pública. Pero si no hay medios, si faltan los recursos, no hay esfuerzo que valga. Y hay que gritar, como hacen desde la Plataforma por el 5 % pra educación, que la única solución para estos problemas, es que se cumplan e incluso se excedan las previsiones para inversiones presupuestarias en la enseñanza. Dinero sobra, porque se lo gasta en otras chorradas. Y si no, que se mejore la recaudación. Pero es inadmisible que, otra vez, a la gente pobre se la reduzca a la ignorancia.
Rubens Ascanio, portavoz de Unid@s se puede en el salón de plenos, aseguró que “aunque es una buena noticia que se reduzca la deuda y con ello los intereses que actualmente pagamos a La Caixa y el Santander, la realidad es que ese pago de casi 25 millones de euros es un enorme sacrificio para el municipio, que no atiende sus necesidades y debe pagar por el enorme agujero de 105 millones de euros dejados por los anteriores gobiernos del mismo signo político”.