Federico Aguilera Klink y Chema Tante destacan este nuevo texto sobre un problema gravísimo, desde la exasperación que genera llevar décadas denunciando la temeridad criminal de quienes han gestionado y gestionan las empresas y los gobiernos en Canarias conduciendo a su población a una situación mucho más dramática que la que sufren en otros territorios continentales. Sin embargo, las protestas en los destinos europeos, de Barcelona a Venecia, sí están animando a sus respectivas autoridades a adoptar algunas medidas correctoras. Pocas, pero algunas. Por desgracia, en Canarias, estos cuestionamientos no inmutan ni a los gobiernos ni a quienes se enriquecen con un turismo mal enfocado, a costa del malestar de la mayoría de la gente, que ha conducido, sin remedio a la turismofobia